Día del amigo: En el mes de la amistad una bonita reflexión sobre el tema.

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La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas».
Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.

En el mes de la amistad, desde la Asociación Argentina de Counselors queremos regalar una bonita reflexión sobre el tema. Para reflexionar sobre la amistad y acercarnos al tema, nada mejor que recurrir a la filosofía, ya que la consultoríapsicológica tiene mucho que ver con esta disciplina. Desde el counseling (o consultoríapsicológica) abordamos las distintas problemáticas desde lo filosófico – existencial y no desde el modelo médico, pues no tratamos a nuestros consultantes como enfermos en busca de su cura.

En este sentido no podemos dejar de mencionar a Aristóteles, filósofo griego del 384 A.C. quien afirma desde el principio que la amistad es una de las virtudes más necesarias para la vida y agrega que «sin amigos nadie querría vivir, aunque poseyera los demás bienes, porque la prosperidad no sirve de nada si se está privado de la posibilidad de hacer el bien, la cual se ejercita, sobre todo, respecto de los amigos. Asimismo, en los infortunios se considera a los amigos como único refugio».

También sostiene que «La presencia de los amigos en la buena fortuna lleva a pasar el tiempo agradablemente y a tener conciencia de que los amigos gozan con nuestro bien. Por eso debemos invitarlos a nuestras alegrías porque es noble hacer bien a otros, y rehuir invitarlos a participar en nuestros infortunios, pues los males se deben compartir lo menos posible. Con todo, debemos llamarlos a nuestro lado cuando han de sernos de ayuda, y recíprocamente está bien acudir de buena voluntad a los que pasan alguna adversidad aunque no nos llamen, porque es propio del amigo hacer bien, sobre todo a los que lo necesitan y no lo han pedido, lo cual es para ambos más virtuoso.

Aristóteles expone tres clases de amistad. En cada una de ellas se da la reciprocidad, ya que sin algún tipo de reciprocidad, la amistad es imposible.
1. La primera clase es la amistad perfecta, que se da entre los hombres buenos e iguales en virtud, ya que éstos quieren el bien el uno del otro en cuanto que son buenos, y son buenos en sí mismos. Esta clase de amistad es la más permanente. Con todo, estas amistades son raras porque tales hombres son pocos y, además, requieren trato, pues sin él, no cabe el conocimiento mutuo.

2. La segunda clase de amistad es la de aquellos que se quieren por interés, es decir, no por sí mismos, sino en la medida en que se benefician en algo los unos de los otros.

3. La tercera clase de amistad es la de los que se quieren por el placer. Por tanto, en los que se quieren por interés, la amistad obedece al propio bien; y en los que se quieren por el placer, a su propio gusto.

Es claro que estos dos últimos tipos de amistad son imperfectos, y por eso fáciles de disolver: cuando ya no son útiles o agradables el uno para el otro, la amistad desaparece.
La reclamaciones y reproches son propias de la amistad por interés. En cambio, en la verdadera amistad no se dan. Por eso, el que aventaja al amigo en el beneficio prestado, no se lo echará en cara, ya que los dos procuran el intercambio de bienes. De las dos últimas maneras pueden ser amigos entre sí hombres malos, porque los malos no se complacen en sí mismos si no existe la posibilidad de algún provecho o placer.

La virtud del amigo consiste en querer. Por eso los aduladores no son verdaderos amigos, ni tampoco los que buscan el propio provecho. La esencia de la amistad reside en el compartir, en el conversar y en el compenetrarse. En ella el hombre se encuentra en la misma relación respecto al amigo que consigo mismo. Por eso Aristóteles sostiene que el amigo es otro yo, idea que repite Cicerón. Son incompatibles con la amistad la adulación, la zalamería y el servilismo, pues son contrarios al amor a la verdad.

Según Santo Tomás de Aquino, teólogo y filósofo católico, la amistad es otra de las experiencias que más nos hacen integrarnos a la vida social. Hay muchos grados en la amistad (desde el amor más espiritual hasta el más carnal, desde el amor más utilitarista hasta el más honesto, desde el de los familiares hasta el que se tiene por los extraños), pero la simple y rudimentaria inclinación a reunirse comunitariamente es ya un tipo de amistad o de amor entre los seres humanos.

En la línea de Aristóteles, Santo Tomás ve a la amistad o al amor como una característica del ser social. Brota del hombre como instinto de su propia naturaleza, pero se realiza según la inteligencia y la voluntad, es decir, conforme a la razón. La amistad no es de suyo una virtud, pero necesita de las virtudes para darse; sólo cuando se trata de la amistad como amor de caridad, entonces puede verse como una virtud. Cuando se quiere tener una amistad auténtica, ésta tiene que fundarse en la virtud para ser amistad perfecta. En todo caso, la amistad inclina a la sociabilidad y al mismo tiempo va permitiendo y orientando la correcta vida social.

Conclusión:
La celebración del día del amigo cada año nos da la posibilidad de reflexionar sobre la amistad, y su significado. Por ejemplo quién es simplemente un conocido y quién o a quiénes pueden recibir el título de «verdaderos amigos».

La tecnología y las redes sociales hacen que llamemos amigos a quienes en realidad no lo son, solo comparten con nosotros cantidad de contenidos virtuales que se auto-comparten y se viralizan de una manera que todo queda licuado en el ciberespacio y vaya uno a saber dónde terminan. Este tipo de vínculo distorsiona la verdadera virtud de la amistad y la desprecian.
Desde el counseling como disciplina intentamos realizar y promover acciones con nuestro desempeño a la generación de vínculos verdaderos «sólidos» y no «líquidos», tal como afirma el sociólogo Zygmunt Bauman, que duran por muy poco tiempo y que nada nos deja y reducen la amistad y las relaciones a una especie de asociación «por conveniencia».
Desde el counseling revindicamos la amistad como virtud a ser desarrollada día a día y la vuelta a favorecer la unión de la familia como base de una sociedad psicológicamente sana.

Clr. Matías Giarratana
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Acerca de la Asociación Argentina de Counseling
La Asociación Argentina de Counselors (Consultores Psicológicos) nuclea a los profesionales de esta disciplina desde 1991 y obtuvo su Personería Jurídica como entidad civil sin fines de lucro en 1993. Los objetos de la Asociación son: Nuclear a los profesionales Counselors; Generar espacios de capacitación y actualización; Establecer las normas generales y el código de ética y velar por su fiel cumplimiento; Promover la realización de trabajos de investigación y su difusión; Establecer vínculos, suscribir acuerdos y convenios de cooperación con otras instituciones y organizaciones; Proporcionar asesoramiento profesional; Crear espacios para compartir experiencias profesionales y recreativas; y hacer del Counseling una acción preventiva, promotora del desarrollo y bienestar de las personas.

Acerca de la disciplina
La especificidad del Counseling es el desarrollo y el bienestar personal, su tarea de ayuda está dirigida a personas que necesitan un espacio de escucha y acompañamiento para comprender mejor sus problemas, tomar decisiones, o realizar cambios en algunos aspectos de sus vidas. El counseling viene a llenar parte de un vacío socio-cultural, como una oportunidad para el desarrollo de las potencialidades de la persona, para que estos puedan reconocer sus propios recursos internos.

Como abordaje, el Counseling no procura una cura, se corre del paradigma médico terapéutico; es una disciplina que interviene en el área de la promoción del desarrollo humano y el bienestar. Es decir, no actúa en campos donde ya existen otras profesiones que dispensan atención a personas afectadas por trastornos de la conducta o de la personalidad.

Se trata de una profesión que facilita, por medio de un proceso acotado en el tiempo y encuadrado en sus objetivos específicos, áreas y medios de intervención, un proceso de cambio a personas, parejas, familias y grupos. El profesional facilita la resolución de problemas, fomentando el desarrollo, el despliegue del potencial de la persona y el cambio, sin que esto implique una reestructuración de la personalidad.

Contacto:

Asociación Argentina de Counselors.
comisiondirectiva@aacounselors.org.ar

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Fuentes:
Aristóteles, Ética a Nicómaco
Suma teológica, II-II q 23, a.1, ad 1 y q. 114, a I, ad 1