Várices, una enfermedad laboral en ambos sexos

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Mediante el decreto 49/2014 las várices han sido incluidas entre las afecciones que deben cubrir las ART. Se agravan por estar mucho de pie, por el sedentarismo y la obesidad. El reconocido especialista en este tema, Dr. Miguel A. Gramajo Booth, afirma que los varones consultan tarde al flebólogo, cuando el problema ha avanzado y tienen síntomas serios. Los tratamientos menos invasivos y seguros.

En el marco de la Ley de Reparación de los Daños de los Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, el Ministerio de Trabajo incluyó a las várices en las afecciones que deben cubrir las ART, dando margen legal a un problema de salud laboral creciente y serio, que afecta a ambos sexos: es un error bastante difundido considerar que las várices, como problema que afecta a la salud de las piernas, son casi exclusivo patrimonio de la mujer.

“Las estadísticas nos hablan de una frecuencia de 55% para la mujer y 45% para el hombre, así que, como podemos apreciar, la incidencia no es muy diferente,- explica el flebólogo e investigador Dr. Miguel A, Gramajo Booth. ” El motivo por el cual en los problemas varicosos importantes no hay mucha diferencia entre los sexos, es que estos dependen más del factor genético o hereditario, y tanto hombres como mujeres comparten esa carga genética.”

En la aparición de várices tiene mucho peso la actividad que se desarrolla. Los trabajos que obligan a estar mucho tiempo de pie como la docencia, la atención en ventas, las tareas de guardia o los agentes en las fuerzas de seguridad, pueden agravar a hombres o mujeres por igual. También el sedentarismo – común en quienes realizan trabajos de escritorio y oficina, choferes, operarios de maquinaria, etc. – y la obesidad suben el riesgo de padecer problemas venosos.

“La mujer consulta y se trata mucho más frecuentemente que los hombres porque las várices tienen un efecto estético indeseable y es lógico que la mujer le de mayor importancia. Pero las várices de cierta dimensión constituyen un problema funcional casi siempre originado en fallas valvulares, y no sólo constituyen un problema estético,” menciona el especialista.

“Como a los hombres la estética en general les importa menos, suelen consultar cuando el problema ha alcanzado un desarrollo importante y produce signos de alarma. En general se trata de sensaciones molestas en las piernas como cansancio, pesadez, calambres, picazón e hinchazón, síntomas de que la circulación de retorno de las piernas está funcionando con dificultad. En casos más avanzados, sobrevienen el dolor, un oscurecimiento en el tercio inferior de la pierna y úlceras.”

Hoy en día, cuando se destaca la importancia de la medicina preventiva y la atención precoz de los problemas de salud como claves de una mejor calidad de vida, se recomienda concurrir al flebólogo ante los primeros síntomas ya que detrás de todo esto no hay solo un problema estético.