En Palermo Soho hay esquinas que dejaron de ser un simple cruce de calles para convertirse en un atractivo turístico por sí mismas. Una de ellas es la de Guatemala y Jorge Luis Borges, donde cada día se forman largas filas de visitantes locales y extranjeros que llegan atraídos por una oferta gastronómica que no deja de expandirse.
El gran protagonista es El Preferido de Palermo, el histórico edificio rosado inaugurado como almacén y despacho de bebidas en la década de 1950, que hoy es uno de los restaurantes más buscados de Buenos Aires. Su recuperación respetó la esencia del antiguo bodegón porteño y lo transformó en una referencia internacional de la cocina argentina, incluso recomendada por la Guía Michelin.
Frente a él, la oferta continúa creciendo con Social Corazón, un espacio que combina cafetería, panadería, restaurante y bar, ideal tanto para desayunos como para almuerzos, meriendas o encuentros al atardecer. A pocos metros funciona también Ciro Palermo, un local que mezcla cafetería, heladería y propuestas dulces, ampliando la variedad para quienes recorren el barrio.
La postal se completa con veredas repletas, turistas sacando fotografías, bicicletas pasando por la ciclovía y nuevos emprendimientos gastronómicos que ya se preparan para abrir sus puertas en la misma cuadra. Todo indica que esta esquina seguirá creciendo y consolidándose como uno de los puntos más dinámicos del circuito gastronómico porteño.
Para quienes visitan Palermo, detenerse en Guatemala y Jorge Luis Borges ya no significa solamente elegir dónde comer. Es vivir la experiencia de un barrio que combina historia, arquitectura, cocina de primer nivel y una energía urbana que lo convirtió en uno de los destinos más atractivos de Buenos Aires.