Hay dos paseos que resumen buena parte de la historia verde de Buenos Aires: el Puente Griego del Rosedal y el Sendero de los Reyes en el Jardín Botánico Carlos Thays. Son espacios que mezclan paisaje, arte y memoria, abiertos todo el año, gratuitos y perfectos para caminatas urbanas.
El Rosedal y su Puente Griego: símbolo de los parques porteños
Dentro del Parque 3 de Febrero se encuentra el Rosedal, inaugurado en 1914 y hoy declarado Patrimonio de Interés Cultural. Sus 4 hectáreas concentran una colección de 18.000 rosales de 93 variedades, una postal clásica de Palermo.
El lago central se cruza por el Puente Griego, punto panorámico que permite ver los jardines y los caminos serpenteantes diseñados al estilo europeo. Muy cerca, vale la pena conocer:
- El Patio Andaluz: un regalo del Ayuntamiento de Sevilla en 1929, con fuente y pérgola.
- El Jardín de los Poetas: un rincón dedicado a Borges, Dante, Lorca y Alfonsina Storni, entre otros.
Todo el conjunto fue concebido por el paisajista Carlos Thays, el mismo que ideó el Botánico, el Parque Lezama y el Parque Avellaneda.
El Jardín Botánico y el Sendero de los Reyes: naturaleza y patrimonio
A pocas cuadras del Rosedal, el Jardín Botánico Carlos Thays, fundado en 1898 sobre un diseño que comenzó en 1892, ofrece otro tipo de experiencia: recorrer el mundo a través de sus árboles.
Thays buscó crear un espacio que mostrara a los porteños las especies más representativas de cada continente y lo logró: hoy el Botánico ocupa 7 hectáreas con más de 6.000 especies vegetales.
Sendero «Los Reyes del Jardín»
Dentro de este predio se destaca el Sendero de los Reyes, un recorrido que conecta los ejemplares más antiguos y monumentales del parque.
- Cómo recorrerlo: se puede imprimir un plano o seguirlo a través del código QR que está en el cartel inicial. Las plantas incluidas están señalizadas con un punto azul.
- Reglas simples: observar a distancia, no tocar ni pisar los canteros.
El camino incluye árboles históricos y de gran porte como:
- Araucaria bidwilli (Australia)
- Ginkgo biloba (China, una especie que existe desde hace 200 millones de años)
- Cedros del Himalaya
- Pinos de Canarias
- Cipreses de Moctezuma (México)
- Robles europeos
Caminar por este sendero es, literalmente, hacer un viaje por el planeta sin salir de Palermo.
Las esculturas: arte al aire libre
El Botánico no es solo plantas. Entre senderos y arboledas se encuentran 28 esculturas y fuentes de distintos estilos y épocas. Son obras que evocan a la naturaleza, la historia y la música.
Algunos imperdibles:
- José de San Martín
- Ondina del Plata
- Los Primeros Fríos
- La Loba Romana
- Canto de la Cosechadora
- Carlos Thays (busto del paisajista)
- El Mensaje de Mercurio
- Amazona
- La 6° Sinfonía de Beethoven
- El Despertar de la Naturaleza
- Francisco “Perito” Moreno
El plano de esculturas está disponible al ingresar al Jardín.
Palermo, un corredor verde único en la Ciudad
Según datos oficiales, el Rosedal recibe casi 1 millón de visitantes por año y el Botánico supera los 700.000. Ambos forman parte de un sistema verde que incluye también el Jardín Japonés, los lagos de Palermo y el Planetario.
Son espacios que condensan lo que distingue a Palermo: naturaleza, cultura y tiempo para mirar alrededor.
Tips prácticos para la visita
- Entrada: libre y gratuita en ambos casos.
- Horarios:
- Rosedal: de martes a domingo, de 8 a 20 h (lunes cerrado por mantenimiento).
- Botánico: de martes a domingo, de 9.30 a 18 h (cerrado lunes).
- Cómo llegar: línea D de subte (estaciones Plaza Italia o Palermo), colectivos 10, 34, 130, 141, 152, entre otros.
Fuente: Palermo Tour Noticias