El futuro del Palacio Cabrera, edificio de estilo neocolonial ubicado en Cabrera 5653

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Una vez concluida la muestra de arquitectura Casa FOA, el reconocido desarrollador inmobiliario realizará la
restauración y reforma del edificio Palacio Cabrera, un proyecto final que contará con departamentos
para vivienda y apto profesional.

El futuro del Palacio Cabrera, edificio de estilo neocolonial ubicado en Cabrera 5653, ya tiene un destino de la
mano del desarrollador inmobiliario BrodyFriedman. Se trata de un proyecto de reestructuración que contará
con 36 unidades habitables de uno y dos ambientes. Sobre la estructura actual, que será reforzada y restaurada
en su totalidad, se construirán 3 pisos con un sistema vidriado que permitirá ver el exterior.
Estos 3 pisos serán superficies libres que podrán ser usados como vivienda o espacio de trabajo diseñados a
medida del comprador. El edificio contará con una extensa piscina, patios de uso común y una amplia terraza en
el segundo piso.
Se trata de un lugar muy soleado y con presencia de espacios verdes. La ubicación es excelente, en pleno
Palermo Hollywood y rodeado de sitios que te permiten disfrutar de la mejor gastronomía de la ciudad de
Buenos Aires.
Palacio Cabrera fue originalmente construido en 1935 por Filomena y José Devoto, pareja embarcada en
proyectos solidarios que creó en este espacio un edificio para que mujeres mayores sin familia pudieran habitar
su propio lugar en un ambiente cálido.
Filomena Devoto reconocería en el nuevo Palacio Cabrera su mismo carácter por emprender proyectos que
promuevan el buen vivir en un entorno clásico, bello y renovado. Las largas y altas paredes de los espacios
comunes permitirán a sus nuevos huéspedes maravillarse y sorprenderse con las imágenes del antiguo casco.

Historia de Los Devoto
Los Devoto fueron una pareja generosa, Filomena y José, siendo primos, habían crecido juntos en un entorno social y cultural estimulante y solidario con la comunidad. No tuvieron hijos y, desde jóvenes, consideraron como suyas las preocupaciones de familias más sencillas, dedicándose personalmente -además de solventar con su patrimonio- a colaborar con la educación y la salud de la infancia. En su barrio, financiaron la construcción de una capilla y un hogar-escuela donde niñas huérfanas tuvieran bienestar y educación: el Primer Hogar Devoto. Filomena y José lo confiaron a la tutela y experiencia de las monjas de la Congregación “Hermanas de la Virgen Niña”. Inseparables, hasta el fallecimiento de José, el matrimonio supo dedicar todo su entusiasmo y su trabajo a cuidar esas obras que eran símbolo del agradecimiento que sintieron siempre por la vida compartida en armonía y con riqueza. Siendo viuda, Filomena Devoto de Devoto, decidió honrar la memoria de su esposo, continuando su obra y mostrando un temperamento de avanzada para su época, que asumió la vocación de garantizar que las mujeres mayores solteras o viudas sin hijos nunca quedasen solas. Encargó entonces la construcción, en el barrio de Palermo, del Segundo Hogar José Devoto, a cargo de la Sociedad San Vicente de Paul donde las mujeres mayores pudieran habitar cada una su propio espacio, llevar los muebles de su casa para no sentirse internadas, y a la vez asegurarles la compañía y la atención debida a la vejez.
El edificio fue diseñado y construido por el estudio de ingenieros Herrera y Fillol Day, quienes concluyeron la obra en 1935. Ejemplo de una arquitectura ecléctica surgida en Argentina en los años ´30; el solar podría contarse como ejemplo del Renacimiento colonial o neocolonial nacionalista argentino, ya que representaba la voluntad estética de la elite porteña de entonces: una generación de literatos, historiadores y pedagogos entre quienes estaba Ricardo Rojas -cuya casa es hoy un museo de características similares al Palacio Cabrera-. Este movimiento proponía revisar la arquitectura clásica colonial incorporando elementos gauchescos y nativos para definir un estilo propiamente local.
Esa casa que garantizó para las señoras solas y mayores el resguardo y la serenidad de un hogar de sobria y elegante belleza, con el tiempo fue quedando vacío y a merced de los estragos del clima y el deterioro. Entonces, en el año 2007, la asociación San Vicente de Paul decide trasladar a las pocas ancianas a un sitio más pequeño y confortable y pone en venta la casona ubicada en Cabrera 5653. El lugar permaneció deshabitado hasta hoy.
Palacio Cabrera alojará en 2016 el tradicional evento CASA FOA, organizado por la Fundación Oftalmológica Argentina, una exposición de arquitectura, industria, diseño interior y paisajismo que convoca a los mejores especialistas para ambientar cada espacio en una compleja pero encantadora experiencia de sinergia a favor del tiempo por venir. El pasado de los Devoto, da lugar al desarrollo de BrodyFriedman quienes interpretando el espíritu de la vieja casona, supieron convocar voluntades y saberes de expertos; para pergeñar una realidad viva y con futuro.
El Palacio Cabrera conservará los pasillos anchos con mosaicos en damero blanco y negro y los generosos espacios habitables seguirán teniendo la misma altura y la luz que iluminó durante más de ochenta años ese Palacio del barrio de Palermo. La construcción original resultó lo suficientemente fuerte como para sentar las bases sólidas del nuevo proyecto.
Filomena Devoto reconocería en el nuevo Palacio Cabrera su mismo carácter por emprender proyectos que promuevan el buen vivir en un entorno clásico, bello y renovado. Palacio Cabrera conservará su espacio para albergar un nuevo jardín con flores. Cada espacio recibirá en tiempo presente la claridad y tibieza de la luz que, en el pasado, disfrutaron quienes hicieron allí su hogar. Las largas y altas paredes de los espacios comunes permitirán a sus nuevos huéspedes maravillarse y sorprenderse con las imágenes del antiguo casco; escenas que conjuran cualquier olvido y, por el contrario, procuran conservar la memoria que se recupera en la renovada y singular belleza del Palacio Cabrera.

BRODYFRIEDMAN Y EL RESCATE DEL PASADO
BrodyFriedman asumió la tarea de documentar fotográficamente la construcción original del barrio de Palermo. Su objetivo fue preservar la historia y las escenas que el antiguo Hogar José Devoto había conservado durante tanto tiempo a la espera de un nuevo comienzo. Las fotos rescatan sobria y delicadamente los rincones, sus corredores austeros, valijas, y algunos pocos muebles que fueron fieles y enigmáticos testigos del paso del tiempo.
Las imágenes son parte sutil del gesto de recuperación y puesta en valor de un edificio que devolverá la vida a este lugar que atesora una parte de la historia de Buenos Aires.