Comisarías Cercanas, una iniciativa que tiene como objetivo principal «abrir la puerta de las instituciones policiales a toda la comunidad».

Publicado por

El Gobierno porteño presentará este jueves el programa Comisarías Cercanas, una iniciativa que tiene como objetivo principal «abrir la puerta de las instituciones policiales a toda la comunidad». Así lo explicaron los voceros de la Ciudad de Buenos Aires, quienes confirmaron que de la presentación participarán el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y la totalidad de su Gabinete. «Cada funcionario estará en una dependencia participando del lanzamiento, incluidos los legisladores y los comuneros», confirmaron desde la CABA.

La propuesta contempla que el primer jueves de cada mes las 54 comisarías de la Ciudad estén abiertas, en simultáneo, para recibir a los vecinos y que puedan conversar sobre las problemáticas de seguridad mano a mano con los comisarios y los efectivos a cargo. «Es algo inédito en la historia de Buenos Aires, que está en línea con todas nuestras acciones de cercanía y participación ciudadana», remarcó el ministro del área Martín Ocampo.

Para participar, los vecinos deben inscribirse a través de un formulario que se completa directamente en la página web del Gobierno de la Ciudad, ingresando en el siguiente link https://comunicacionhrl.secure.force.com y hasta el pasado viernes ya se habían inscripto más de 3.500 personas.

En cumplimiento de una histórica demanda de la ciudadanía porteña, tantas veces prometida, Rodríguez Larreta aceptó el traspaso de los casi 20.000 efectivos de la Policía Federal a la órbita de su administración, lo que incluyó también 60 inmuebles y 1.465 vehículos. Esto le permitió -al fusionarse con los 7000 de la Metropolitana- darle vida a la Policía de la Ciudad, que intenta cambiar la imagen de una fuerza cuestionada por el manejo irregular de las cajas negras con las que financió buena parte de sus actividades. Con el propósito de dejar atrás esa triste semblanza, el Gobierno porteño organizó cursos de actualización y reentrenamiento profesional para los efectivos de la Federal Transferida; unificó el sistema de escalafones, remuneraciones y régimen laboral; y creó la base de los cuerpos especiales.

«Lo que pretendemos es que haya más efectivos en calle y mejor entrenados», apuntó Ocampo. En esta línea, la Ciudad incorporó unos 1.500 cadetes por año a la Escuela de formación policial; prevé liberar para fin de este año unos 1700 que actualmente desempeñan tareas administrativas para que pasen a revestir tareas de prevención en calle; llevó adelante un plan de distribución territorial más inteligente, disponiendo de un control de movimiento a través de GPS instalados en el teléfono de cada agente y amplió la flota de vehículos a 2.714 unidades.

Un cambio cultural

Transformar una fuerza que históricamente controló el negocio paralelo de la recaudación ilegal ligado a los sectores de la delincuencia organizada, con la mirada cómplice del poder político, no es una tarea sencilla. Requiere de un profundo cambio cultural y una modificación sustancial del paradigma que propone el pernicioso esquema del auto-gobierno policial, a cambio de la liberación de zonas grises para «facturar». Para Ocampo, «el verdadero desafío es lograr que esta Policía recupere la confianza de la ciudadanía -lo que redundará en una mayor cantidad de denuncias- y que asuma un rol proactivo para garantizar el orden público».

La propuesta en este caso es la instrumentación de un Sistema Único de Denuncias, que estará operativo en julio de 2017, a través del cual se unificarán todos los mecanismos a través de los cuales se pueden efectuar las denuncias. Esto permitirá que la Policía deje de tomar denuncias y libere efectivos para reforzar la calle. Por otro lado, se prevé mejorar el Mapa del Delito de la Ciudad, con el fin de «gestionar la seguridad con datos concretos y reales».