Colisiones cósmicas. El show en el Planetario.

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El horizonte adquiere perfil de sombras y asoman las primeras estrellas. A medida que avanza la noche, los astros adquieren un brillo inusitado para la atmósfera un tanto viciada de Buenos Aires. Es que estamos dentro de la cúpula del Planetario, que nos acerca el cielo limpio de impurezas

La voz de Luis Brandoni nos guía entre planetas y estrellas en Colisiones cósmicas, un relato astronómico de singular intensidad dramática. Una de las colisiones más espectaculares provoca el desprendimiento de la Tierra de una miríada de fragmentos que en poco tiempo se amalgamarán para formar la Luna. La proyección parece meter al espectador en la cocina de los procesos celestes. La acción de la gravedad como fuerza moldeadora del mapa estelar queda eficazmente graficada. Lo catastrófico y lo constructivo protagoniza un juego antagónico sobre el que se desarrolla la historia cósmica.

No siempre parece posible eludir indemnes los impresionantes choques. En particular cuando se aproxima a velocidades siderales el gigantesco meteorito que provocará la extinción de los dinosaurios. Los espectadores tienden a aplastarse contra sus mullidas butacas reclinables para evitar el impacto? Pero no, la inmensa nube de polvo que oscureció y enfrió nuestro planeta quedará en la cúpula del Planetario. A modo de epílogo se plantea la posibilidad del hombre de intervenir para evitar en un futuro hipotético seguir el destino de los dinosaurios.

Un segundo show de las estrellas, Viajeros, invita a chicos de menor edad, a conocer y reconocer los planetas. Con la experta guía en vivo de personal del Planetario aprenden a distinguir entre los sólidos, los gaseosos y los congelados de los confines del sistema solar. El diálogo vivaz descomprime la intensidad de las imágenes y ameniza el desarrollo de la explicación.

En algún momento del viaje interestelar la situación se vuelve sin embargo peligrosa: Orión saca su espada para enfrentar a un toro, su can lo respalda en la lucha. Pero no pasan del gesto, la escena es el dibujo de las constelaciones del mismo Orión, de Tauro y del Can Mayor, trazado sobre las estrellas a partir de las Tres Marías, que iluminan el cinturón del gigante cazador. La furia del animal se expresa en el ojo enrojecido que representa Aldebarán, la estrella más brillante de la constelación de Tauro. A partir de ahora será fácilmente reconocible en el cielo real de la ciudad por los pequeños espectadores del show en el Planetario.

Colisiones cósmicas

Para niños a partir de 8 años

Martes a viernes, a las 15

Sábados y domingos, a las 14 y a las 18.

Viajeros

Para niños de 5 a 8 años

Martes a domingos, a las 16.

Planetario de Buenos Aires, Av.Sarmiento y Belisario Roldán.

Entrada, $ 50.