
Alubias y arroz: Culturas hermanas, paladar argento (5 porciones)
Con el eje puesto en la cocina casera, tributo a Doña Petrona y a nuestras raíces, este plato es perfecto para los fríos intensos.
Ingredientes
Panceta 125 gr
Cebolla 400 gr
Zanahoria 250 gr
Chorizos bombon 1
Dientes de ajo 1
Porotos rojos 100 gr
Porotos negros 150 gr
Porotos verdes (mung) 100 gr
Aceite a gusto
Sal a gusto
Preparación:
Cortar en cubos pequeños la panceta y la cebolla
Pelar la zanahoria y cortarla en rodajas gdes, hervirlas y mixarlas o licuarlas con el agua de coccion. Reservar.
Picar el diente de ajo.
Hervir los chorizos y cortarlos en rodajas y estas al medio. Reservar el jugo de coccion.
Remojar los porotos durante 2 hs.
Saltear la cebolla junto con los dientes de ajo. Sal cimentar.
Agregar la panceta y el chorizo. Revolver.
Agregar los porotos rojos. Revolver para mezclar .
Agregar el agua de coccion de los chorizos
Cocinar por aprox 10 min y agregar los porotos negros
colocar el jugo de zanahoria y si es necesario mas agua.
Esperar 10 minutos mas y agregar los porotos verdes.
Dejar cocinar por 35 minutos mas aprox.
Ir agregando agua según lo requiera.
Este guiso espeso y rendidor cruza fronteras sin pedir permiso: las alubias de la tradición mediterránea y latinoamericana se dan la mano con el arroz, ese comodín noble que en la mesa argentina nunca falla. Es comida de olla grande, de cocina que perfuma la casa y junta a todos alrededor, incluso a los que “no tenían tanta hambre”. La zanahoria aporta dulzor y color, los porotos construyen profundidad y la panceta con el chorizo ponen el acento criollo, sin gritar, como se hacía antes.
Servido con arroz blanco bien suelto, este plato funciona como abrigo comestible: llena, reconforta y estira el presupuesto sin estirar la dignidad. Ideal para freezar, recalentar y comprobar una verdad antigua que Doña Petrona sabía de memoria: al día siguiente, el guiso siempre está mejor. Porque la cocina casera no corre, espera. Y cuando espera, gana.