Con 31.500 inscriptos, un pelotón internacional de figuras y una mañana en la que Palermo se convirtió en una tribuna gigantesca, la Media Maratón de Buenos Aires tuvo al etíope Yomif Kejelcha como ganador y nuevo dueño del récord del circuito.
No fue una mañana cualquiera en los bosques de Palermo. Desde antes de que amaneciera del todo, Figueroa Alcorta y Dorrego se llenaron de remeras técnicas, mochilas, familias, fotógrafos, banderas y corredores haciendo el último movimiento de piernas antes de entrar a sus corrales. A las 8 comenzó la gran oleada: 31.500 inscriptos salieron a conquistar los 21,097 kilómetros de la Media Maratón de Buenos Aires 2026, una carrera que volvió a mostrar por qué es una de las grandes citas del calendario sudamericano.
La postal tuvo de todo: atletas de elite que corren a velocidades que parecen inventadas, grupos de amigos que se prepararon durante meses, clubes de running con sus camisetas identificatorias y miles de corredores que transformaron las avenidas porteñas en una fiesta. Palermo fue largada, llegada, escenario y tribuna. Después, el circuito bajó hacia el centro por Libertador, 9 de Julio, Diagonal Sur, Paseo Colón y otras arterias emblemáticas, antes de regresar al verde de los bosques.
Un récord que cambió la historia del circuito porteño
El etíope Yomif Kejelcha Atomsa fue el gran nombre de la jornada. Ganó con un tiempo neto de 56 minutos y 50 segundos, una marca que pulverizó el récord anterior del circuito, los 58m29s que Jacob Kiplimo había conseguido en 2025. Kejelcha no solo ganó: corrió a un promedio cercano a 2m42s por kilómetro. Es decir, una velocidad que para la mayoría de los corredores sirve apenas para cruzar una calle cuando el semáforo está por cambiar.
El podio masculino fue completamente etíope. Tadese Worku Gebresilase finalizó segundo con 59m18s y Bereket Nega Batebo fue tercero con 1h00m17s. El grupo de punta mostró la potencia de los equipos africanos: Etiopía colocó tres atletas entre los primeros tres puestos y Kenia ubicó a Jonathan Kipkoech Kamosong, Simon Maywa y Robert Kiprop Koech dentro del top 8.
La gran actuación argentina fue la de Ignacio Erario. El mendocino, identificado en la clasificación con el dorsal 20, terminó sexto en la general con 1h00m57s, como el mejor representante nacional entre los hombres. No fue un detalle menor: se metió en una carrera dominada por fondistas de Etiopía, Kenia y Uganda, y cruzó la meta a menos de cuatro minutos de un corredor que llegó a Buenos Aires con cartel de estrella mundial.
| Puesto | Atleta | País | Tiempo neto |
|---|---|---|---|
| 1 | Yomif Kejelcha Atomsa | Etiopía | 56m50s |
| 2 | Tadese Worku Gebresilase | Etiopía | 59m18s |
| 3 | Bereket Nega Batebo | Etiopía | 1h00m17s |
| 4 | Jonathan Kipkoech Kamosong | Kenia | 1h00m20s |
| 5 | Simon Maywa | Kenia | 1h00m55s |
| 6 | Ignacio Erario | Argentina | 1h00m57s |
| 7 | Dillon Kipyeko | Uganda | 1h01m07s |
| 8 | Robert Kiprop Koech | Kenia | 1h02m01s |
| 9 | Julio Ortiz Ponce | México | 1h03m17s |
| 10 | Jimmy Gómez | Ecuador | 1h03m34s |
La carrera femenina: Etiopía al frente y las argentinas en la pelea
La prueba femenina tuvo también una jerarquía internacional formidable. Fotyen Tesfay Haiylu, de Etiopía, se impuso con 1h03m56s, seguida por las turcas Nevin Can, con 1h05m06s, y Selin Can, con 1h05m09s. Entre las tres primeras hubo una ganadora africana y dos atletas turcas que sostuvieron un duelo apretado por el segundo lugar.
Kenia también presentó un bloque muy fuerte, con Irine Jepchumba Kimais, Sheila Chepkirui, Magaret Akidor Ngathike y Deborah Samum entre las siete mejores. La carrera reunió un pelotón internacional de 20 atletas de primera línea y una elite nacional compuesta por 74 fondistas, según el listado previo de la Confederación Argentina de Atletismo. No eran “equipos nacionales” en el sentido clásico de una selección que disputa un torneo: fueron contingentes y pelotones de elite armados por procedencia, nivel y proyección competitiva.
Entre las sudamericanas, la brasileña Nubia de Oliveira Silva terminó octava con 1h11m08s. La mejor argentina fue Sofía Luna, novena con 1h11m16s netos y 1h11m21s oficiales. Dahyana Juárez llegó décima, con 1h11m22s netos. Las dos corredoras argentinas protagonizaron una definición mínima: seis segundos de diferencia después de más de 21 kilómetros. Un margen microscópico, de esos que se resuelven cuando el cuerpo ya pidió la renuncia y la cabeza responde: “un poco más”.
| Puesto | Atleta | País | Tiempo neto |
|---|---|---|---|
| 1 | Fotyen Tesfay Haiylu | Etiopía | 1h03m56s |
| 2 | Nevin Can | Turquía | 1h05m06s |
| 3 | Selin Can | Turquía | 1h05m09s |
| 4 | Irine Jepchumba Kimais | Kenia | 1h06m02s |
| 5 | Sheila Chepkirui | Kenia | 1h06m12s |
| 6 | Magaret Akidor Ngathike | Kenia | 1h06m44s |
| 7 | Deborah Samum | Kenia | 1h08m31s |
| 8 | Nubia de Oliveira Silva | Brasil | 1h11m08s |
| 9 | Sofía Luna | Argentina | 1h11m16s |
| 10 | Dahyana Juárez | Argentina | 1h11m22s |
Los otros protagonistas: clubes, grupos y corredores populares
La elite corre por ganar, por récords y por una carrera deportiva que se mide en segundos. Pero los 21K porteños son mucho más amplios. En los corrales hubo quienes apuntaban a bajar de 1h15, otros a romper la barrera de 1h30, 1h45 o 2 horas, y miles que se propusieron completar la distancia sin mirar demasiado el reloj. Cada grupo largó escalonadamente según su tiempo estimado para ordenar una carrera de enorme volumen.
Ahí aparecieron los equipos que no figuran en los podios, pero sostienen la cultura runner de Buenos Aires: los clubes de barrio, los entrenadores, los grupos que salen al Rosedal, al Hipódromo, a los lagos y a las avenidas de Palermo durante la semana. También los amigos que se juntan para correr, el compañero que acompaña a otro en su primera media maratón y las familias que esperan detrás de una valla con agua, una campera seca o un grito justo cuando las piernas empiezan a discutir con la voluntad.
Para el turismo deportivo, los 21K son una vidriera poderosa. La carrera muestra una Buenos Aires reconocible, monumental y verde: el centro, las avenidas históricas y el paisaje de Palermo en una misma mañana. Quienes llegan desde otras provincias o países no solo corren: se hospedan, comen, pasean, visitan y se llevan una ciudad convertida en experiencia. Y para los porteños, el evento confirma algo que ya se ve todos los días en parques y plazas: correr dejó de ser una moda pasajera para convertirse en una forma de habitar la Ciudad.
Los tiempos completos, la posición general, el tiempo neto, el oficial y las categorías por edad pueden consultarse en los resultados oficiales de los 21K Buenos Aires 2026.