Brócoli 1
Tortilla de cebolla y brócoli al horno: cena fácil, saludable y brutal
En una cocina doméstica, sin técnicas raras ni ingredientes importados, puede nacer una cena nutritiva, económica y poderosa. La base es simple: cebolla, huevo y condimentos. El agregado de brócoli y queso transforma el plato en una comida completa, ideal para la noche.
Ingredientes
- 1 cebolla grande rallada
- 1 cebolla chica picada (opcional, para más textura)
- 3 a 4 huevos
- Sal y pimienta a gusto
- Orégano seco
- Queso rallado (port salut, mozzarella o reggianito, a elección)
- 1 brócoli chico
- Aceite de oliva o rocío vegetal
Preparación
- Cortar el brócoli en flores pequeñas y hervirlo 3 a 4 minutos en agua con sal. Debe quedar tierno pero firme. Escurrir bien.
- Rallar la cebolla grande y, si se desea, picar una cebolla adicional para sumar cuerpo.
- En un bowl, colocar la cebolla rallada, la cebolla picada, los huevos, sal, pimienta y orégano. Mezclar hasta integrar.
- Incorporar el brócoli y el queso rallado. Mezclar suavemente.
- Volcar la preparación en una fuente apenas aceitada.
- Hornear a 180 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que esté firme, dorada arriba y bien cocida por dentro.
- Dejar reposar unos minutos antes de cortar.
Se puede comer caliente o fría. Funciona como plato principal o acompañamiento.
Beneficios nutricionales de cada ingrediente
Cebolla
Rica en antioxidantes naturales, especialmente quercetina, que ayuda a reducir la inflamación. Favorece la digestión, aporta sabor sin sumar calorías y contribuye a la salud cardiovascular.
Huevo
Uno de los alimentos más completos: proteínas de alto valor biológico, vitaminas A, D, E y del complejo B. Aporta saciedad y energía sostenida, ideal para la noche sin caer pesado.
Brócoli
Verdura estrella de la alimentación saludable. Alto contenido de fibra, vitamina C, ácido fólico y compuestos antioxidantes. Ayuda al sistema inmune, al tránsito intestinal y a la desintoxicación natural del organismo.
Queso
Fuente de calcio, proteínas y grasas que aportan sabor y saciedad. Usado con moderación, equilibra el plato y mejora la absorción de vitaminas liposolubles.
Orégano
Más que un condimento: tiene propiedades antimicrobianas y antioxidantes. Potencia el sabor sin necesidad de sumar sodio.
Aceite de oliva
Grasa noble, rica en ácidos grasos monoinsaturados. Protege el corazón y mejora el perfil lipídico cuando se usa en cantidades moderadas.
Por qué esta receta funciona
- Es económica
- Se hace en pocos pasos
- No necesita fritura
- Aporta proteínas, fibra y micronutrientes
- Se adapta a lo que haya en la heladera
Una cena honesta, casera y bien hecha. De las que se repiten.