Resumen: En el marco del Tango BA Festival y Mundial, Otros Aires, la banda de electrotango, celebra sus 20 años con un concierto gratuito en la terraza del Edificio Roverano. El evento combina tango, electrónica y diseño visual en un espectáculo que fusiona géneros y tiempos, ofreciendo una experiencia única para los espectadores.
Es en el marco del Tango BA Festival y Mundial. Hasta el 22 de agosto, en la terraza del Edificio Roverano (Av. De Mayo 560), el proyecto de electrotango Otros Aires ofrecerá un concierto que fusiona géneros musicales, sentidos y tiempos.
En las entrañas del centro porteño, justo en la Avenida de Mayo 560, donde el viejo Buenos Aires susurra historias de antaño, se alza un espectáculo que, como pocos, sabe combinar lo viejo con lo nuevo. Allí, en la terraza del Edificio Roverano, un inmueble con más de un siglo de historia, se presenta Otros Aires, la agrupación que supo amalgamar el tango tradicional con la modernidad de la electrónica, creando un puente sonoro entre el pasado y el presente.
Desde el 22 de agosto, y hasta el 27, la terraza de este emblemático edificio se convertirá en un escenario singular, donde la música de Otros Aires, encabezada por el multifacético Miguel Di Genova, se encontrará con las proyecciones de un mapping que, con luces y sombras, contará historias y envolverá a los presentes en una atmósfera casi onírica. “Quiero contar una historia con las luces”, comenta Di Genova, mientras observa cómo las fachadas históricas del Cabildo y la Catedral se funden con su música, creando un espectáculo que no solo se escucha, sino que también se vive intensamente.
Una Experiencia Única en el Tango BA Festival y Mundial
En el marco del Tango BA Festival y Mundial, considerado el evento de tango más grande del planeta, Buenos Aires se convierte en el epicentro de este arte, atrayendo a más de dos mil artistas y quinientas actividades distribuidas por toda la Ciudad. Con más de 750 parejas de bailarines que llegan desde países tan diversos como Brasil, Rusia y Japón, este festival es una celebración de la cultura porteña en su máxima expresión, tal como lo resaltó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante la inauguración.
Otros Aires, que celebra sus dos décadas de trayectoria, es uno de los actos más esperados del festival. Su propuesta no solo reside en la fusión de géneros, sino en la capacidad de convertir cada concierto en una experiencia inmersiva que traspasa los límites convencionales del espectáculo. “Soy dos personalidades. En cada presentación, estoy en dos lugares: en el escenario y entre los espectadores”, afirma Di Genova, que, además de músico, es arquitecto y diseñador, una faceta que se refleja en cada detalle del show.
Fusión de Tiempos y Espacios
El electrotango de Otros Aires es un ejemplo perfecto de cómo se pueden fusionar tiempos y espacios en una propuesta artística que desafía las normas. Inspirado en figuras icónicas de la cultura argentina como Jorge Luis Borges y Oliverio Girondo, Di Genova lleva su música a las alturas del centro porteño, integrando la arquitectura histórica de Buenos Aires en sus conciertos, y ofreciendo a los asistentes una vista privilegiada de la ciudad mientras se sumergen en una experiencia multisensorial.
Cada concierto es una exposición de creatividad y una explosión de sentidos, donde lo visual y lo sonoro se entrelazan para crear algo nuevo, algo diferente. Otros Aires ha llevado este concepto a más de 200 ciudades alrededor del mundo, pero es en Buenos Aires donde su propuesta cobra un significado especial, una suerte de regreso a las raíces con una mirada puesta en el futuro.
Una Celebración en las Alturas
Con entrada gratuita y reserva previa a través de tangoba.org, los porteños y visitantes tienen la oportunidad de presenciar un espectáculo único, donde el tango se reinventa y se proyecta hacia el futuro, manteniendo intacta su esencia. Di Genova, que se define más como diseñador que como músico, lo expresa claramente: “Hago la música igual que un diseño”.
El espectáculo es mucho más que un concierto; es una vivencia que invita al público a ser parte del relato, a dejarse llevar por la música, las luces y las sombras que se despliegan sobre el escenario natural de la Ciudad. Y es que, como bien dice Di Genova, no puede dejar de hacerlo, fascinado por la creatividad que lo toma como rehén en cada presentación.