Buenos Aires. Se cumplen 150 años de la creación del Parque 3 de Febrero, el gran gesto urbanístico que transformó para siempre la geografía de Palermo y marcó el nacimiento del primer cinturón verde planificado de la Ciudad. La historia del parque es también la historia de cómo un arrabal de quintas, hornos de ladrillo, bañados y palacetes aislados se convirtió en un distrito cultural, recreativo y turístico de escala internacional.
El origen: 1875, Sarmiento y el sueño de un parque público
La fecha fundacional es 11 de noviembre de 1875, cuando el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento inauguró oficialmente el “Parque 3 de Febrero”, bautizado en honor a la batalla que selló la caída de Rosas. La decisión política de abrir un parque público en esta zona se tomó entre 1873 y 1874, y fue respaldada por leyes nacionales que afectaban a expropiaciones de terrenos del antiguo predio rosista.
Sarmiento impulsó el proyecto inspirado en modelos europeos —el Bois de Boulogne y Hyde Park— y norteamericanos —Central Park— con una idea clara: crear un espacio abierto masivo para “educar al ciudadano en aire puro y belleza”.
El diseño original quedó a cargo del arquitecto y paisajista Jules Charles Thays (Carlos Thays), quien entre 1892 y 1913 terminó de definir la fisonomía del parque: lagos artificiales, rosedal, arboledas centenarias, glorietas, puentes y más de 300 especies vegetales.
Palermo antes del parque: bañados, quintas y el caserón de Rosas
Antes de su apertura, la zona era un paisaje rural y pantanoso que bordeaba el Maldonado abierto. Se mezclaban:
- Quintas productivas
- Terrenos inundables
- Baldíos y hornos de ladrillo
- El caserón de Juan Manuel de Rosas (derribado casi por completo hacia 1890)
La urbanización del parque funcionó como un imán: la traza de avenidas, la plantación de arbolado masivo y la instalación de equipamientos deportivos y culturales dieron origen al Palermo como lo conocemos hoy: Bosques, Jardín Japonés, Planetario, Rosedal, Hipódromo, zoológico, y décadas después, el corredor gastronómico y cultural.
Los 150 años: lo que se sabe, lo que se investiga, lo que falta contar
Los estudios actuales del parque llevan un hilo conductor claro: su valor patrimonial, energético, histórico y ecológico. Las líneas de investigación más activas incluyen:
- Cartografía histórica y fotos aéreas
- Comparación de planos de 1870, 1895, 1915 y 1930 para reconstruir la expansión.
- Digitalización del “Plano Thays” que detalla especies y sectores.
- Arbolado patrimonial
- Presencia de más de 12.000 árboles, muchos de ellos centenarios.
- Investigaciones del GCBA y la UBA sobre plátanos, tipas, ombúes, jacarandás y el avance de especies exóticas.
- Ingeniería hidráulica del Maldonado
- Impacto del parque como absorbente hídrico antes de la entubación (1954-1958).
- Estudios recientes sobre permeabilidad del suelo y soluciones basadas en naturaleza.
- Infraestructura deportiva
- Origen del Hipódromo (1876).
- Creación del Velódromo (1951), hoy en proceso de rediseño.
- Los clubes históricos: GEBA, Belgrano Athletic, Club de Amigos.
- Patrimonio arquitectónico
- Puentes diseñados por Thays.
- El Pabellón del Centenario (1909).
- El Jardín Japonés (1967).
- El Planetario Galileo Galilei (1967-1968).
- Zonas olvidadas del parque
- El Arroyo Maldonado a cielo abierto.
- El antiguo “Parque Japonés” de principios del siglo XX.
- Las canchas, herrerías y depósitos de mantenimiento que existían detrás del Rosedal.
El parque como fenómeno urbano: cómo cambió a Palermo
El Parque 3 de Febrero no solo fue un parque: fue un urbanizador silencioso.
- Atrajo a la elite porteña, que levantó palacetes en Palermo Chico.
- Favoreció la creación del Jardín Zoológico (1888) y luego su transformación en Ecoparque.
- Generó corredores turísticos naturales: Rosedal, Planetario, Jardín Botánico.
- Funcionó como polo de festivales y eventos masivos desde los años 30 hasta hoy.
- Cambió el clima del barrio: estudios climáticos indican una reducción térmica de entre 1 y 3 grados en comparación con zonas densamente construidas.
El Rosedal: joya del parque y monumento nacional
Creado en 1914, el Rosedal posee:
- Más de 18.000 rosales
- El Puente Helénico
- La Glorieta
- El Patio Andaluz (donado por la ciudad de Sevilla en 1929)
En 2011 fue declarado Monumento Histórico Nacional, lo que obliga a una preservación estricta de todas sus partes.
Los lagos: artificio, ecología y atractivo turístico constante
Los Lagos de Palermo —Regatas, Victoria Ocampo, Rosedal— no son naturales: fueron diseñados para recrear el paisaje europeo y aportar oxigenación.
Hoy se investigan:
- niveles de eutrofización,
- presencia de cianobacterias,
- comportamiento de aves acuáticas,
- impacto del turismo recreativo y deportivo.
Un parque que creó identidad: del arrabal al ícono global
Sin el Parque 3 de Febrero no existiría el Palermo que conocemos.
Ningún corredor gastronómico, ningún Palermo Soho, ningún Planetario convertido en postal turística, ningún Jardín Japonés como refugio zen porteño.
El parque es, en esencia, el corazón que ordena al barrio.
Y a 150 años, sigue generando preguntas:
¿Qué especies deberían reponerse para asegurar la biodiversidad futura?
¿Qué sectores necesitan restauración patrimonial urgente?
¿Qué parte de la historia quedó enterrada bajo las capas de modernización?
A siglo y medio de su creación, el Parque 3 de Febrero es mucho más que un espacio verde: es un documento vivo de la transformación urbana argentina. Y cada sendero, cada puente, cada lago y cada árbol guarda fragmentos de una historia que todavía se está escribiendo.
Palermo lo mira, lo camina y lo respira desde 1875.
Y en ese aire, en ese perfume de eucaliptos, está la memoria completa del barrio más cambiante y vibrante de Buenos Aires.