Fundación mítica de Buenos Aires (fragmento)
Jorge Luis Borges
“Prendieron unos ranchos trúmulos en la costa,
durmieron extrañdos. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.
Una manzana entera pero en mito del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.
…
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire.â€
Palermo, como lo enuncia el poema, fue el barrio mítico que tuvo a Jorge Luis Borges como uno de sus vecinos.
Gran caminante de sus calles y observador de sus personajes, Borges nos introdujo a través de su obra en el misterio de este barrio de Buenos Aires; es así que, literatura y biografía, convergen en el espacio geográfico e ideal de la ciudad.
Rescató de sus silencios, de sus bordes oscuros, la inspiracion necesaria para la génesis de esa otra ciudad, la surgida del talento creativo de quien contribuyó a inmortalizar las calles de un Palermo que lo reconoce como hijo dilecto.
Borges creó un barrio simbiótico entre lo real y lo imaginario que se concreta en cuanto a realidad tangible, solo cuando nos asomamos a la lectura de su biografía.
Se ocupó de sus compadritos, de los orilleros porteños, de sus calles: “. Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga .â€; del arroyo Maldonado dormido bajo el asfalto.