La nafta sube en Buenos Aires y ya se siente en Palermo: cómo impacta la guerra en Medio Oriente en el precio del combustible
Los surtidores porteños reflejan la tensión internacional
Durante los primeros días de marzo de 2026 comenzó a sentirse en la Ciudad de Buenos Aires una nueva suba en los combustibles, impulsada por el encarecimiento del petróleo en el mercado internacional en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente.
El impacto ya se percibe en los surtidores del barrio de Palermo, donde automovilistas, repartidores y taxistas comentan con preocupación el aumento que ronda el 5% promedio en la última semana, según los datos relevados en estaciones de servicio de distintas marcas.
La suba responde principalmente al incremento del precio del barril de crudo, que reaccionó con volatilidad ante la escalada del conflicto entre potencias regionales y la incertidumbre sobre la estabilidad energética global.
En una ciudad donde el automóvil, las aplicaciones de movilidad y la logística urbana dependen directamente del combustible, cada ajuste en el precio del litro se traduce en un impacto inmediato en el bolsillo cotidiano.
Cuánto cuesta cargar combustible hoy en Buenos Aires
En estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires —incluidas varias ubicadas en Palermo— los valores actuales por litro se ubican aproximadamente en los siguientes rangos:
YPF
- Nafta Súper: $1.597
- Infinia (Premium): $1.820
- Infinia Diesel: $1.615
Shell
- Nafta Súper: $1.734
- V-Power Nafta: $1.969
- Evolux Diesel: $1.777
- V-Power Diesel: $2.035
Axion Energy
- Axion Súper: $1.729
- Quantium: $2.009
- Axion Diesel X10: $1.809
- Quantium Diesel X10: $2.019
Puma Energy
- Nafta Súper: $1.741
- Max Premium: $2.029
- Puma Diesel: $1.812
- Ion Puma Diesel: $2.049
Los valores pueden variar ligeramente según la estación y la zona de la ciudad, aunque la tendencia general muestra un ajuste que se produjo de forma casi simultánea en todas las compañías.
La estrategia de YPF frente a la volatilidad del petróleo
En medio del aumento, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, había señalado previamente que la petrolera buscaba evitar sobresaltos bruscos en los surtidores.
El ejecutivo explicó que la empresa planea aplicar un sistema de “micropricing”, un mecanismo de actualización gradual que analiza los valores del petróleo mediante promedios móviles para ajustar los precios con mayor frecuencia pero en incrementos más moderados.
La estrategia apunta a evitar subas abruptas y otorgar mayor previsibilidad a los consumidores en un contexto internacional cada vez más inestable.
Palermo: entre el tanque lleno y el comentario de vereda
En barrios con alta circulación vehicular como Palermo —donde conviven vecinos, turistas, repartidores, taxis y servicios de transporte por aplicación— los aumentos en los combustibles se perciben rápidamente.
En estaciones cercanas a avenidas como Santa Fe, Córdoba o Juan B. Justo, los comentarios se repiten: cargar el tanque cuesta cada vez más y muchos conductores empiezan a calcular recorridos, reducir viajes o priorizar el transporte público.
El combustible, como tantas veces en la historia económica argentina, vuelve a convertirse en un termómetro silencioso del clima internacional.
Cuando el petróleo se agita en el otro lado del mundo, el eco termina llegando, tarde o temprano, hasta el surtidor de la esquina. Y en barrios activos como Palermo, ese eco se escucha enseguida.