Su cúpula de 20 metros de diámetro que, por fuera, ilumina las noches de esa zona porteña, y en cuya cavidad se constituye la pantalla en la que se percibe esa travesía espacial que desde 1967 cautiva a grandes y pequeños. Cada fin de semana, desde el 2 de noviembre pasado, son 250 personas las que completan la Sala de Espectáculos, para ver Colisiones Cósmicas, un audiovisual de 40 minutos narrado por la inconfundible voz de Luis Brandoni. Se trata de una producción pionera en simulaciones y visualizaciones científicas basadas en investigaciones de vanguardia realizadas por el Museo Americano de Historia Natural (AMNH), con la colaboracion de la NASA. La realizacion explica las fuerzas universales tanto destructivas como creativas que cambiaron el mapa del Cosmos y que dieron forma a la Tierra y al Universo. Un espectáculo astronómico digital con imágenes del espacio real de alta resolución y con una verosimilitud sorprendente que se debe al empleo de un moderno sistema de proyeccion instalado en 2012: Colisiones Cosmicas utiliza el software Digital Sky II, de Sky Skan, con un sistema de video “full dome†(cúpula completa) de avanzada, similar a los de los mejores planetarios del mundo.
El resultado es la creacion de un entorno “inmersivo†cuya definicion, color, movimiento y realismo son sorprendentes, ademas de un sonido digital envolvente. Las butacas 4D permiten al público sentir las vibraciones ocasionadas por el impacto de un meteorito que aceleró el final de la era de los dinosaurios hace 65 millones de años y allanó el camino para que prosperen los mamíferos, entre ellos el hombre.
Buenos Aires comenzó a palpar la posibilidad de contar con un Planetario en 1958, pero recién en 1962 comenzaron las obras del edificio que hoy tiene cinco pisos. Fue inaugurado el 20 de diciembre de 1966, pero su primera funcion se realizó el 13 de junio de 1967, ocasión en la que el profesor de Geografia y Matemáticas Antonio Cornejo les mostró a un grupo de alumnos el cielo de esa noche y les enseñó cómo orientarse observando la constelación Cruz del Sur. Su apertura definitiva al público data del 5 de abril de 1968.