Juan Manuel de Rosas fue dueño de los terrenos hasta 1852, y su casona sobrevivió hasta 1899 como Colegio Militar.
La historia de los extensos terrenos del parque se remonta a la fundación de Buenos Aires en 1580, cuando Juan de Garay repartió las tierras en las afueras del pueblo original para instalar chacras. El primer poblador de los terrenos que hoy forman parte del parque fue el capitán Dominico, que habia castellanizado su nombre italiano como Domingo y luego como Domínguez, agregándole el gentilicio de su ciudad de origen, Palermo, con lo cual pasó a llamarse Juan Dominguez Palermo, y a la zona de sus tierras se las conocía por “Palermoâ€.
El 22 de diciembre de 1808, se creó el Partido de Palermo, que fue perdiendo tierras y quedó reducido al área entre la actual avenida Scalabrini Ortiz y el barrio de Recoleta.
La época de Rosas
Cuando Juan Manuel de Rosas fue nombrado Gobernador de Buenos Aires (1829-1832, 1835-1852),compró numerosos terrenos en la zona, hasta tal punto que fue la mayor concentración de propiedades que hasta ese momento tenía la ciudad, de aproximadamente 540 ha. Decidió entonces construir alla una villa rodeada de terrenos, mezcla de naturaleza del lugar y europea. Mantuvo el trazado reticular y la arquitectura de tradición hispana, pero a su vez buscó darle visibilidad y transparencia a sus actos en jardines de libre acceso. Los terrenos eran hasta entonces de naturaleza inhóspita, la tierra cerca de la costa no era buena. El terreno era llano, pero con depresiones en las que se formaban pequeñas lagunas y embalses. Entre estas depresiones hay una que aún subsiste, en la Avenida del Libertador y Avenida Sarmiento, que fue aprovechada por Rosas para realizar un estanque navegable frente a su residencia o “caseronâ€, la construccion de un canal artificial para pasear en bote y un jardin zoologico con animales autoctonos de la region, para disfrute personal. Dicho caserón se situaba en la esquina este del actual cruce de las Avenidas Sarmiento y del Libertador.1
Para solucionar los problemas de permeabilidad del suelo se agrego abono sobre tosca, combinándola con un sistema de rápido drenaje. Se evitó violentar la naturaleza, para no romper la idea de bañado, de costa de río. Si bien los caminos, canales y plantaciones fueron ejecutados en lineas rectas, esto no fue así en algunas áreas como el Jardin de las Piletas donde se dispusieron fuentes, flores, una glorieta, aves y jaulas de animales. Los canales y la red vial se utilizaron tanto para circulación como para esparcimiento.