El fiscal pidió cinco años de prisión para el colectivero que atropelló y mató a un niño de 5 años en Palermo

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La solicitud fue efectuada durante los alegatos realizados esta tarde ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de la Capital Federal, que pasó a un cuatro intermedio hasta el 22 de este mes a las 10, cuando dará a conocer el veredicto.

El primero en alegar fue el fiscal Saint Jean, quien repasó los hechos sucedidos el 20 de julio de 2010, cuando Cecilia Garcí­a Otero, entonces de 35 años, junto con sus hijos Facundo, de 5, y Eugenia, de 2 meses, se dirigí­­a a buscar a su marido.

Al cruzar la calle Honduras por la senda peatonal y con el semáforo a su favor, en la intersección con la avenida Scalabrini Ortiz los tres fueron arrollados por el interno 58 de la lí­­nea 15, que manejaba Verón.

Para el fiscal, el chofer atropelló a la familia porque dobló «bruscamente», luego de haberse desviado del recorrido habitual, lo que consideró una conducta «irresponsable» en el manejo de un transporte público.

Saint Jean también recordó el testimonio de la madre de Facundo, que al declarar en el juicio afirmó que el colectivo la «succionó», ella quedó debajo de la rueda derecha y su hijo bajo la izquierda, mientras sostenía con un brazo a la beba para que no terminara también aplastada.

El fiscal hizo hincapié en la declaración de varios testigos que estaban a bordo del colectivo ese día y coincidieron en que Verón «estaba nervioso» y relataron varias discusiones entre éste y los pasajeros por la velocidad a la que iba el colectivo y porque en una parada arrancó antes de que terminara de subir una mujer.

Además, afirmaron que el conductor tenía la capucha de un buzo colocada mientras manejaba, lo cual le quitaba visión, y que mandaba mensajes con su teléfono celular.

Indicaron, también, que luego del accidente y desde afuera del vehí­culo varias personas le pidieron a Verón que no moviera el colectivo por los heridos y que, sin embargo, el imputado dio marcha atrás, lo cual hizo que se aplastara aún más la pierna de Cecilia.

Como consecuencia de la maniobra de Verón, el niño murió en el lugar, mientras que su madre sufrió fracturas en una pierna y su cadera y rotura de ligamentos cruzados.

Por su parte, la beba presentó una fractura en el cráneo y estuvo internada durante 15 días en el Sanatorio Mitre en terapia intensiva, mientras que Cecilia estuvo alrededor de 4 meses hospitalizada y fue sometida a 17 operaciones.

Con todos esos elementos, el fiscal solicitó que Verón sea condenado a 5 años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de «homicidio culposo agravado por conducción imprudente y lesiones culposas graves» y que se lo inhabilite por 10 años para manejar.

Con una remera con la cara de su hijo, el padre de la víctima, Gustavo Serrato, dijo a la prensa que estaba «conforme» con el pedido del fiscal y que espera que el acusado vaya a prisión.

Por su parte, el abogado del colectivero, Roberto Ribas, dijo en su alegato que su cliente ese día «dobló despacio», que no vio a la familia y que lo máximo que se le puede achacar es que haya sido «imprudente», ya que «cambiar de recorrido no es un delito».

«Aquí hay un elemento que ha excedido todo, que el muerto es un chiquito de cinco años. Verón no lo quiso matar. Si era un viejo de setenta años, no estábamos acá», remarcó Ribas, quien acusó al fiscal de querer actuar como un «justiciero» y pretender «venganza» al pedir una pena tan alta.

Sobre lo que ocurría ese día en el colectivo, recordó que era el Día del Amigo, que la calle era «un quilombo» a raíz de ese festejo y que es habitual que en el transporte público se vivan situaciones de violencia o discusiones.

No obstante, consideró que las posibles discusiones que pudieron haberse producido no tienen ninguna relación con el accidente ocurrido después.

Tras destacar que el conductor no iba borracho ni rápido, solicitó que se le aplique una pena en suspenso.

Al culminar los alegatos, los jueces Julio Báez, Ivana Bloch y Armando Chamot pasaron a un cuarto intermedio hasta el 22 de diciembre, cuando Verón podrá pronunciar sus «últimas palabras» y se dará a conocer el veredicto.