Desmitificando la lactancia

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Laura Krochik, Directora General del Curso Integral de Consultoría en Crianza

En torno a la maternidad existen millones de mitos y creencias sumamente arraigadas en el inconsciente colectivo. En términos de crianza y lactancia materna, giran la mayoría. Verdades reveladas, transmitidas de generación en generación, tan instaladas que, en general no nos detenemos ni un segundo, de nuestra agitada vida maternal, a cuestionarlas.

La creencia se define como el completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguro o cierto. ¡Perfecto! el asunto radica en que muchas veces la raíz de esa creencia es un mito, es decir una historia ficticia, irreal. La lactancia materna, es uno de los principales focos donde madres, suegras, primas, hermanas y vecinas depositan, con su mejor intención y con ánimo de colaborar, sus saberes y experiencias.

Lamentablemente, muchísimas veces esos aportes están cargados, no sólo de la subjetividad lógica del caso, sino que, como mencionábamos anteriormente, también suelen estar basados, parcial o totalmente en mitos. Seguramente frases como: Tenes que darle la teta cada tres horas, 10 minutos de cada lado, Te usa la teta de chupete, Se me cortó, o me quedo sin leche, Toma por vicio, Pide teta a cada rato, mi leche no lo debe estar llenando les resultaran sumamente familiares. Muchas pensarán, de hecho es lo que me paso a mi, otros dirán, conozco a alguien que tuvo ese inconveniente, etc. La realidad es que, esas afirmaciones, constituyen algunos de los mitos más populares sobre la lactancia materna.