Crece la presión sobre el mercado laboral
Buenos Aires vuelve a mirarse al espejo y la imagen no es cómoda. Durante el cuarto trimestre de 2025, la desocupación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanzó a 126.000 personas y expuso una tensión creciente en el mercado laboral que ya no se puede disimular con estadísticas frías ni discursos optimistas.
Según el último informe del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, el desempleo llegó al 7,3% de la población económicamente activa (PEA), superando el 6,7% registrado en el mismo período del año anterior. Pero el dato más inquietante no es solo ese número, sino el fenómeno que lo rodea: más del 12% de la población activa está buscando trabajo o intentando trabajar más horas.
Una presión silenciosa que crece
Cuando se mira el detalle, el panorama se vuelve más áspero. No se trata únicamente de quienes no tienen empleo, sino de una masa cada vez mayor de trabajadores que están “en el límite”: subocupados, con pocas horas, o directamente buscando complementar ingresos para sobrevivir.
El informe revela que el 11,3% de la población activa está desocupada o subocupada demandante. Si se suman quienes ya tienen trabajo pero buscan mejorar su situación, la presión sobre el mercado laboral escala al 12,7%. Es decir, uno de cada ocho porteños económicamente activos está empujando la puerta de un sistema que no abre con la velocidad que debería.
Un deterioro que no distingue, pero golpea distinto
El desempleo no impacta de forma uniforme. Las mujeres registran una tasa más alta (7,6%) que los varones (7,0%), reflejando una desigualdad persistente en el acceso al trabajo.
También hay una geografía del empleo. Las zonas Norte y Centro de la Ciudad muestran indicadores más favorables, con mayores tasas de actividad y empleo, mientras que el Sur vuelve a quedar rezagado. Una postal conocida: la desigualdad estructural que atraviesa Buenos Aires desde hace décadas y que, lejos de corregirse, parece profundizarse.
Más trabajo, pero no necesariamente mejor
Otro dato que incomoda: la tasa de actividad sube levemente (64,1%), pero el empleo no acompaña (59,4%). Traducido: hay más gente saliendo a buscar trabajo, pero no hay más trabajo disponible.
Además, la subocupación horaria alcanzó el 9,3%, lo que indica que miles de personas trabajan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria. Y dentro de ese grupo, una parte significativa ni siquiera busca ampliar su jornada, muchas veces por desaliento o por la falta de oportunidades reales.
El cuentapropismo como refugio… y trampa
El 22,1% de los trabajadores se desempeña por cuenta propia. Pero lejos de ser una elección romántica de independencia, muchas veces se trata de una salida forzada.
Solo el 59,1% de los cuentapropistas está registrado y cumple regularmente con sus obligaciones. El resto se mueve en la informalidad o en una zona gris. Dos de cada cinco quedan fuera del sistema, y ese número creció en el último año.
Ahí aparece una de las claves del momento: el empleo existe, pero cada vez más precarizado, fragmentado, inestable.
Una ciudad en tensión
Lo que muestran los números no es solo una foto económica, sino un clima social. Una tensión que no siempre se ve en la superficie, pero que se acumula en el día a día: changas que no alcanzan, sueldos que pierden contra la inflación, horas que faltan, oportunidades que no aparecen.
En ese contexto, el dato central no es solo que el desempleo subió, sino que el sistema laboral empieza a mostrar signos de fatiga. Y cuando una ciudad como Buenos Aires —históricamente dinámica, productiva, con movilidad social— empieza a crujir por el lado del trabajo, el problema deja de ser técnico y pasa a ser político y social.
La pregunta que queda flotando es incómoda, pero inevitable: ¿cuánto puede tensarse una sociedad antes de reaccionar? Porque cuando el trabajo escasea o pierde calidad, lo que se resiente no es solo la economía, sino el contrato invisible que mantiene en pie a toda la estructura urbana.
Y en Buenos Aires, ese contrato hoy parece, al menos, en discusión.