La vicepresidenta Gabriela Michetti y la nena Lola que fue echada del restorán «El Rey del Vino»

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Junto a su mamá Laura Fernández Lugli y otros familiares, fueron recibidos por la vicepresidenta Gabriela Michetti, con la que compartieron más de dos horas. También estuvo el perrito Petro -quien como ocurre habitualmente- siempre está al lado de Lola, de 8 años.

“Fue un encuentro que duró dos horas en el despacho de la vicepresidenta. Ella misma me llamó para convocarme. Y nos hicieron ingresar por la puerta principal de la Casa de Gobierno. La vicepresidenta nos atendió maravillosamente y estuvimos conversando sobre los problemas por los que atraviesa la gente que debe pasar por estas circunstancias”, contó Laura.

La mamá Lola se sorprendió por la atención que recibió en la Casa Rosada tras el incidente que vivió con su hija en un restorán del barrio de Palermo, en un hecho que tuvo repercusión nacional e internacional. “Incluso cuando hablé por teléfono con ella me pidió que vaya ya a verla porque se iba de gira. Se interesó sobre todo el camino que hemos recorrido con mi hija, que es bastante largo. Esto que nos pasó fue sólo una gota más en el vaso, entre muchas otras gotas. Pero estamos preparadas”, agregó la mamá.

La mujer agradeció el gesto de Michetti y comentó algunas de las peripecias que a veces tienen que pasar las personas con alguna discapacidad, que incluyen la atención en las obras sociales, los viajes por vía aérea y sobre todo, la compañía del perrito, adquirido en Madrid y que cumple una función terapéutica en la recuperación de Lola.

La nena, Lola, que vive en Trelew, fue echada del restorán «El Rey del Vino» por haber ingresado junto a su perro de asistencia. El episodio ocurrió en el barrio de Palermo en la Ciudad de Buenos Aires, cuando el encargado del local la maltrató, sin dejarla que se quede a comer y gritándole: “¡Tomátela de acá! ¿qué hacés con un perro acá adentro?”.

La pequeña tiene síndrome de West y Espasmos Infantiles y Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), una de las formas del autismo, y hace apenas tres meses que Petro, su perro acompañante adquirido en España, forma parte de su terapia

La madre de Lola contó que “el encargado empezó a los gritos. Nos maltrató. ‘Estás loca, ¿cómo vas a traer a un perro acá adentro?’, nos dijo. La situación fue muy angustiante para mí, pero sobre todo para mi hija“. Parte de la familia reside en Buenos Aires por el tratamiento que está realizando su hija.

La mujer intentó explicarle al encargado del restorán que la presencia del animal forma parte de la terapia de Lola y que una ley ampara y permite que esté acompañada por el animal. “Lo lleva atado de la cintura. Están siempre juntos. Estuve años haciendo trámites pero fue hace tres meses que me lo entregaron para que la acompañe”. Después del lamentable episodio, el negocio un comunicado pidiendo disculpas.