Vivir en el AMBA cuesta cada vez más: los servicios públicos ya se llevan más del 11% del salario
Vivir en el Área Metropolitana de Buenos Aires dejó de ser una cuestión de barrio para convertirse en una ecuación económica de alta tensión. Según un informe reciente del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA–CONICET), un hogar promedio del AMBA sin subsidios destina hoy $183.410 mensuales para cubrir energía, transporte y agua potable.
La cifra no es menor ni anecdótica: representa un aumento del 5,7% respecto del mes anterior y un salto del 31% en comparación con diciembre de 2024. La vida cotidiana, esa que transcurre entre colectivos, facturas y hornallas, vuelve a ajustar.
La llamada canasta de servicios públicos incluye el consumo de energía eléctrica, gas natural, agua potable y transporte público, y confirma una tendencia que se siente en la calle antes de leerse en los informes: todo sube, todo pesa más.
El transporte, el gran devorador del ingreso
El mayor gasto mensual corresponde al transporte, con un desembolso promedio de $83.196. En términos simples: moverse para trabajar, estudiar o vivir se volvió el principal costo fijo de los hogares. No sorprende entonces que, al mirar la película completa, el transporte explique el 43% del peso total de esta canasta sobre el salario.
En paralelo, los servicios esenciales siguen escalando:
- Energía eléctrica: $44.808 para usuarios de altos ingresos
- Gas natural: $22.970
- Agua potable: $32.435
El aumento mensual del 5,7% se explica por dos factores clásicos y persistentes: actualización de cuadros tarifarios y mayor consumo eléctrico, empujado por la estacionalidad y el uso intensivo de energía.
Subas que no aflojan
En la comparación interanual, los números muestran una presión constante:
- Transporte: +48%
- Gas natural: +28%
- Energía eléctrica: +19%
- Agua potable: +13%
La foto es clara: ningún rubro quedó quieto y todos avanzaron más rápido que la sensación de alivio en los bolsillos.
¿Cuánto paga el hogar y cuánto el Estado?
Actualmente, los hogares del AMBA cubren en promedio el 53% del costo real de las tarifas, mientras que el Estado absorbe el 47% restante. Aun así, el impacto es fuerte: el gasto total de esta canasta equivale al 11,1% del salario promedio registrado, estimado en $1.669.987 para diciembre.
Dicho sin vueltas: más de un décimo del sueldo se va en servicios básicos antes de pensar en alquiler, comida o salud.
Un dato, una postal
Los números no solo describen una planilla de Excel. Dibujan una escena cotidiana del AMBA: hogares que ajustan consumos, familias que miran el medidor, vecinos que calculan si conviene el colectivo o caminar unas cuadras más. La ciudad sigue vibrando, pero el costo de habitarla sube como una marea lenta y constante.
Porque vivir en Buenos Aires siempre fue intenso. Ahora, también es cada vez más caro.