El vía crucis porteño se hará esta noche a lo largo de la Avenida de Mayo
La tradicional procesión que encabezaba Francisco cuando era el arzobispo de Buenos Aires tendrá desde las 20.30 su 12ª edición, en la que se espera la participación de miles de fieles.
La procesión, organizada en conjunto por la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo y por el Arzobispado de Buenos Aires, recorrerá un kilómetro y medio a partir de las 20.30, entre la Plaza Lorea y la Plaza de Mayo, para terminar en la Catedral Metropolitana.
En su recorrido por la Avenida de Mayo se reproducirán las 14 estaciones de Cristo en el Calvario, en un encuentro que no se suspenderá por lluvia.
Los organizadores piden a los concurrentes que «lleven una vela, a fin de iluminar el camino hacia la cruz y última estación, emplazada en la Catedral, en busca de la comprensión, la tolerancia y el respeto mutuo, como valores de convivencia en la sociedad», señala un comunicado.
La procesión será presidida por el Cristo de «Buen Amor» y la imagen de la Virgen Dolorosa, realizada en 1870 y, como es tradicional, los fieles llevarán en andas una cruz penitencial de 15 metros de largo, y un peso de 130 kilogramos, como una expresión de solidaridad a Jesús y muestra de sacrificio.
Como el año pasado, y debido a la gran participación de jóvenes, se sumará otra cruz de iguales características, con 140 luces, que «será transportada por ellos, simbolizando su rol en la construcción del futuro», añade.
El texto señala que según su santidad el Papa Francisco, los jóvenes «son la ventana a través de la cual entra la luz en el tejido social, imponiendo grandes desafíos».
Durante todo el camino de Cristo hacia el entierro, se contará con el acompañamiento de un coro y músicos y en Plaza de Mayo se hará una representación de la crucifixión de Jesús, teatralizada por un grupo de actores en el marco de una escenografía desarrollada especialmente para el encuentro.
Del Vía Crucis participarán autoridades de la diócesis, obispos auxiliares, autoridades del Gobierno porteño, legisladores, comunidad y fieles presentes.
El papa Francisco aseguró hoy a través de su cuenta de la red social Twitter que «seguir de cerca a Jesús no es fácil, porque la vía que él elige es la vía de la cruz».
El mensaje fue difundido por el Sumo Pontífice desde su cuenta (@pontifex) de la red social, mientras se prepara para participar del tradicional vía crucis, que se realizará en la noche romana alrededor del histórico Coliseo.
El papa celebra hoy los ritos del Viernes Santo, que comenzarán a las 17 (mediodía de Argentina) en la basílica de San Pedro, donde presidirá la Pasión de Cristo y que continuará a las 21.15 (16.15 de Argentina), cuando el papa acudirá al Coliseo romano para presidir el vía crucis.
El Viernes Santo del papa argentino comenzará con el rito de la Pasión de Cristo en la basíÂlica vaticana, único díÂa del año que no se oficia misa, ni se realiza la consagración, que para los católicos es la conversión del pan y el vino en el cuerpo y sangre de Jesucristo.
En esta ceremonia, la homilíÂa está a cargo del predicador de la Casa Pontificia, el franciscano capuchino Raniero Cantalamessa, informó EFE.
En la ceremonia, el papa se tiende en el suelo en la nave central en un momento de oración y penitencia y una cruz cubierta con una tela roja preside el altar mayor de la basíÂlica de San Pedro.
Por la noche, el papa Francisco presidirá desde la colina del Palatino, que se encuentra frente al anfiteatro Flavio, el Coliseo romano, el tradicional víÂa crucis.
En el Coliseo, elegido en 1964 por el papa Pablo VI para celebrar el rito como síÂmbolo de la persecución a los primeros cristianos, representantes de la Iglesia, pero también jóvenes y familias de varias nacionalidades, llevarán la cruz durante las 14 estaciones.
Cada estación estará acompañada por las meditaciones que este año Francisco ha encargado escribir al arzobispo italiano de Campobasso, Giancarlo Maria Bregantini.
En las meditaciones, Bregantini afrontará asuntos de actualidad como «las injusticias que ha causado la crisis económica, con sus graves consecuencias sociales: precariedad, desempleo y despidos», como se puede leer en el texto ya publicado por el Vaticano.
Habrá un recuerdo a «todas las madres que sufren por sus hijos lejanos, por los jóvenes condenados a muerte, asesinados o enviados a la guerra, especialmente por los niños soldados».
Pero también, recordando el sufrimiento de MaríÂa, se mencionará a las «madres que velan en la noche, con las luces encendidas, temblando por los jóvenes abrumados por la inseguridad o en las garras de la droga y el alcohol, especialmente las noches del sábado».
Meditaciones en las que también se «llorará» por «esos hombres que descargan sobre las mujeres la violencia que llevan dentro» y por todas las mujeres esclavizadas.
Tras el vía crucis, el papa pronunciará algunas palabras, pero que como el año pasado serán totalmente improvisadas.