El hotel Casasur Bellini que se inauguró este mes en la calle Cabello, cerca del Botánico y de la Rural mima a sus huéspedes con gestos como hacerles sus compras o llevarlos de tour por la ciudad los sábados. Pese a ese trato ópico de un boutique, tiene 80 habitaciones y una sala de reuniones para 50.
El mismo grupo de inversores que incluye a la constructora Arupacú se apresta a estrenar un nuevo hotel en la calle Costa Rica, cerca del Dorrego y del Distrito Audiovisual donde están radicadas muchas productoras. Tendrá 60 cuartos y destinaró todo un piso a reuniones. Sacrificaremos habitaciones, pero los salones nos aseguran la demanda de grupos de negocios, dice Estefanía Arougetti, gerente general del Bellini.
En Palermo Soho, zona de donde son nativas algunas gemas de la hotelería boutique de Buenos Aires, se abrirá pronto el Own Grand Palermo Soho. Con 63 cuartos, será un salto de escala para el grupo Own, de Nicolás Bonta, que hasta ahora era dueño de un hotel de 16 unidades en Palermo Hollywood.
Y un número récord de habitaciones para un hotel de la zona se alcanzó en enero cuando se inauguró el Dazzler Palermo Hotel, con 120.
Hasta hace no mucho tiempo, hablar de hoteles en Palermo traía asociada la imagen de pequeños establecimientos de diez o doce habitaciones, emplazados en casas primorosamente recicladas, que atraían básicamente a turistas europeos amantes del color local. Ese perfil está cambiando rápidamente con la llegada de hoteles de 60, 70 o más unidades, que al mismo tiempo que buscan darle al negocio una escala más rentable, miran a una clientela de viajeros de negocios nueva en la zona.
Muchas empresas dejan el microcentro y se mudan al Norte, dice Luciana Salaón, especialista en marketing hotelero y titular de Salaón Consulting. Y desde Palermo hay buen acceso a esa zona, que todavía no tiene buena hotelería.