Por Valeria Schapira, Experta en relaciones para Match.com
Se acerca la festividad con más prensa del año: la Navidad. Revestida de significado religioso para millones de personas y de significados emocionales no siempre positivos – para tantas otras. Motivo de encuentro y desencuentro entre parejas, familias, hermanos y amigos. Lo ideal es, en la medida de lo posible, tener la Navidad en paz, porque de eso se trata la vida y sobre todo las fiestas de fin de año.
Estas fechas son una gran ocasión para aceitar la comunicación en la familia y en la pareja: charlar con el otro acerca de que quiere, cómo se siente y qué espera de estos días y los que vienen promoverá el acercamiento y reforzará el vínculo. Siempre que se hable desde el respeto y la comprensión el saldo de un buen diálogo será positivo para todos.
He aqui algunos pequeños aportes para que el 25 de diciembre no haya resaca emocional en ningun hogar.
 Tratar de consensuar las necesidades y gustos de todos quienes integran el nucleo familiar o la pareja. Si bien parece una tarea titánica, escuchar que espera cada quien de esta noche hará que cada uno está más relajado. Si hay alguien que decide pasar la fiesta en soledad, se impone respetar esta decisión, aunque no se la comparta.
 En el caso de familias ensambladas, padres separados, etc. un diálogo maduro acerca de que es mejor para los niños y para el bienestar de todos ayudara a prevenir reproches y desavenencias.