Nuestra rutina de vida actual involucra largas horas de inmovilidad, ya sea porque trabajamos en una oficina o simplemente porque no realizamos el debido ejercicio para mantener a nuestro cuerpo en movimiento. A comparación del habitante de una ciudad de hace cien años, nada más, tenemos entre un 50% y un 80% menos de actividad física. Pero está comprobado que ser sedentario perjudica la salud.
El sedentarismo como tal puede superarse, sólo es cuestión de proponérselo. Para lograrlo, es necesario saber exactamente cuanto de sedentario es nuestro ritmo de vida y así poder corregirlo, con pequeños cambios de habitos.
La actividad
Por supuesto que lo mas recomendable es realizar actividad física en forma diaria, durante al menos 30 minutos (preferentemente las de tipo dinamico o aeróbicas, que utilicen grandes grupos musculares de forma continua y repetida, como por ejemplo caminar, trotar, nadar, andar en bicicleta, etc.). Pero si no es posible, puede ser de gran ayuda seguir estos consejos:
El gimnasio no es excluyente. Actividades como caminatas, clases de baile, pilates o yoga son válidas si logran mantenernos motivados y constantes.
En el trabajo, hay que tratar de usar las escaleras en lugar del ascensor, aprovechar las oportunidades para caminar dentro de la oficina en vez de usar el teléfono o el correo y sumar una caminata de al menos 20 minutos durante el horario de almuerzo.
A la hora de hacer las compras, es conveniente estacionarse lejos del comercio o inclusive ir caminando si no son demasiadas cuadras.
En casa, realizar quehaceres tales como aspirar, lavar el auto, arreglar el jardin o el balcón pueden ser excelentes excusas para ponerse en movimiento.