Luegos de los últimos escándalos que lo rodearon, el mítico jardín zoológico porteño, ubicado en el barrio de Palermo, podría cerrar sus puertas para siempre.
Luego de que se registrara la muerte de dos lobos marinos, el último fin de semana de agosto, y que los empleados del jardín realizaran varias denuncias por malas condiciones laborales, el zoológico podría dejar de funcionar.
Tendiendo en cuenta que la concesión vence en 2017 y la Legislatura deberá comenzar a debatir nuevos proyectos para el predio, desde distintos sectores se vislumbra una postal de cambio de paradigma en el jardón zoológico. Uno de los proyectos alternativos que se tratará fue presentado por el diputado socialista Adrián Camps, por iniciativa del grupo «Sin zoo». La propuesta busca convertir el zoo en un «jardín ecológico».
Al respecto, Camps precisó: «Desde que el PRO remató la concesión del zoológico al mejor postor en el año 2012, venimos planteando la necesidad de discutir su transformación».
Por su parte, Gerard Biglia, representante de «Sin zoo», argumentó sobre su proyecto: «Lo único que puede enseñar a un niño un zoológico como el de Buenos Aires es cómo usar al otro para nuestro entretenimiento. Se busca reconvertirlo para que empiece a cumplir una finalidad educativa a través de la concientización del medio ambiente y la fauna autóctona».