Plaza Sicilia: el rincón secreto del Parque 3 de Febrero donde conviven esculturas, filosofía, cuentos y el “hospital” del arte
En el corazón del Parque 3 de Febrero, entre el Jardín Japonés, el Planetario y el Monumento a los Españoles, existe un espacio pequeño en tamaño pero enorme en contenido: Plaza Sicilia. Este rincón del barrio de Palermo concentra esculturas históricas, símbolos culturales del mundo, patrimonio artístico, un lago escondido, talleres de restauración únicos en América Latina y uno de los paseos más serenos del corredor verde porteño.
La plaza funciona como un verdadero museo a cielo abierto donde conviven historia, arte público, naturaleza y diplomacia cultural en un mismo recorrido.
Las esculturas que definen Plaza Sicilia
Plaza Sicilia reúne algunas de las piezas escultóricas más singulares del parque. No responde a un solo estilo ni a una única época: es un collage urbano donde se cruzan próceres argentinos, filósofos orientales, personajes de cuentos y símbolos universales.
Domingo Faustino Sarmiento (obra de Auguste Rodin)
Una de las piezas más importantes del patrimonio escultórico argentino. Tras la muerte de Sarmiento en 1888, el Estado encargó la obra al escultor francés Auguste Rodin, lo que generó polémica en su inauguración por su estilo moderno y expresivo. La escultura representa al impulsor de la educación pública en actitud dinámica y potente. Su ubicación en Palermo dialoga con la historia del parque, ya que Sarmiento fue uno de los grandes promotores del desarrollo de los espacios verdes de Buenos Aires.
Caperucita Roja y el Lobo — Jean Carlus
Una de las esculturas más queridas por el público. Representa a la protagonista del cuento clásico en plena escena con el lobo. Fue realizada por el escultor francés Jean Carlus, comprada por la Municipalidad en 1937 y trasladada a Plaza Sicilia en 1972 para recrear el entorno de bosque del relato original. Es uno de los puntos más fotografiados del parque y un imán para familias y turistas.
Mahatma Gandhi
La figura del líder espiritual y político indio introduce el concepto de paz y no violencia dentro del paseo. Su presencia convierte a la plaza en un espacio de reflexión simbólica sobre los valores universales y el diálogo cultural.
Confucio (donación de la República Popular China)
La escultura del filósofo chino refleja el intercambio cultural contemporáneo entre Argentina y Asia. Representa valores como la armonía social, la educación y la sabiduría, reforzando el carácter multicultural del sector.
Luigi Pirandello
El dramaturgo italiano y Premio Nobel también tiene su homenaje en la plaza, consolidando el carácter cosmopolita del espacio y el vínculo histórico de Buenos Aires con la cultura europea.
Estas esculturas conviven con otras piezas alegóricas y elementos ornamentales que refuerzan la idea de la plaza como recorrido artístico abierto.
El MOA: el “hospital de las esculturas” de Buenos Aires
Dentro de Plaza Sicilia funciona uno de los lugares más fascinantes del patrimonio porteño: el MOA — Monumentos y Obras de Arte, conocido como el “hospital de las estatuas”.
Es el taller público encargado de restaurar, limpiar y conservar las más de 2.200 esculturas y monumentos de la ciudad, incluyendo piezas dañadas por el tiempo o el vandalismo. El espacio funciona en Av. Adolfo Berro 3880 y puede visitarse de lunes a viernes por la mañana.
El predio cuenta con restauradores, escultores y especialistas que trabajan en la recuperación del patrimonio urbano. En su patio pueden verse obras en proceso de restauración o ya recuperadas, convirtiendo el lugar en un atractivo único para quienes buscan conocer el detrás de escena del arte público.
Además, el taller funciona en terrenos históricos vinculados a la antigua quinta de Juan Manuel de Rosas, lo que suma valor histórico al recorrido.
El Lago Victoria Ocampo: el espejo de agua más silencioso de Palermo
Dentro del circuito de Plaza Sicilia aparece un pequeño lago escondido: el Lago Victoria Ocampo, uno de los menos visitados del Parque 3 de Febrero y también el más tranquilo.
El lago homenajea a la escritora argentina y creadora de la revista Sur. Su atmósfera silenciosa lo convierte en un espacio ideal para el descanso, la fotografía y la observación del paisaje. Su carácter discreto contrasta con los sectores más concurridos del parque.
El Tambito: el café histórico del parque
En el borde de la plaza se encuentra El Tambito, una cafetería histórica del Parque 3 de Febrero que funciona como punto de descanso del paseo. Su arquitectura tradicional recuerda los antiguos pabellones del parque y ofrece un espacio clásico para desayunar, tomar café o detener el recorrido entre esculturas y senderos.
Es uno de los puntos preferidos por corredores, ciclistas y visitantes que recorren el corredor verde.
La relación con el Jardín Japonés y el circuito oriental
Plaza Sicilia se conecta directamente con el Jardín Japonés, uno de los jardines japoneses más grandes fuera de Japón. Inaugurado en 1967 con motivo de la visita del emperador Akihito, el predio ofrece puentes rojos, lagos con carpas koi, bonsáis, arquitectura tradicional y actividades culturales como ceremonias del té, talleres y exposiciones.
El jardín suele abrir todos los días y propone un recorrido contemplativo basado en la armonía entre naturaleza y espíritu. Su cercanía con las esculturas de Gandhi y Confucio genera un eje cultural oriental dentro del parque.