Paseo de la Infanta
El renacer del Paseo de la Infanta: historia, tragedia y polémica en el corazón de Palermo
De la gloria a la sombra, y otra vez la luz
Tuvo su momento de esplendor, su minuto trágico y sus largos años de silencio. Pero el Paseo de la Infanta, ese rincón de Palermo que duerme bajo los arcos del tren, está volviendo a latir.
Donde antes hubo abandono y litigios, hoy hay música, copas, turistas y luces que se encienden cuando cae el sol sobre los lagos del Parque Tres de Febrero.
Los años dorados
A comienzos de los noventa, los arcos del ferrocarril Mitre se convirtieron en un hervidero de bares, boliches y restaurantes. Las noches eran interminables y Palermo se reinventaba como el barrio joven de Buenos Aires.
Entre risas, ruido de copas y música, el paseo se ganó su fama: allí se mezclaban las tribus urbanas, los diseñadores recién llegados y los músicos que soñaban con tocar frente al Rosedal.
La tragedia que cambió todo
El 5 de febrero de 1996, la historia dio un vuelco.
Marcela Iglesias, una nena de seis años, murió aplastada por una escultura mal asegurada de una galería improvisada.
El barrio entero se estremeció. Aquel hecho marcó el comienzo de la decadencia del Paseo y la pérdida de su brillo. Con la crisis del 2001, los locales cerraron uno a uno. Los arcos se llenaron de polvo, silencio y promesas incumplidas.
Entre licitaciones, promesas y abandonos
Durante años, el lugar fue un rompecabezas de contratos vencidos, concesiones dudosas y conflictos judiciales. Mientras tanto, algunos arcos fueron ocupados, otros tapiados, y hasta hubo colectivos estacionando donde antes había mesas y faroles.
Recién en la última década el Estado retomó el control del predio, y con él llegó una nueva oportunidad: abrir los arcos al público, con locales modernos, terrazas y gastronomía de primer nivel.
Palermo 2025: un paseo que volvió a encenderse
Hoy, el Paseo de la Infanta vuelve a tener vida.
Los bares y restaurantes ocupan casi todos los arcos del viaducto: brunchs al sol, cervezas artesanales, música en vivo y cenas bajo las vías. El ambiente es joven, diverso y turístico.
Entre los locales más concurridos se encuentran bares modernos con DJs, heladerías gourmet, hamburgueserías, terrazas y hasta un boliche con perfil inclusivo.
Las noches de fin de semana recuperaron la mística: luces cálidas, trenes que pasan arriba y el murmullo porteño que nunca muere.
Entre la memoria y la polémica
No todo es color de rosa. Los vecinos de la Asociación Amigos del Lago de Palermo siguen reclamando que los arcos forman parte del Parque Tres de Febrero, una zona de protección histórica donde —según afirman— no deberían habilitarse locales comerciales.
Aun así, el flujo de gente crece. El paseo volvió a integrarse al circuito de Palermo, como un punto intermedio entre El Rosedal, el Hipódromo y los bares de Palermo Hollywood.
Un plan redondo para el visitante
Caminar al atardecer por el Paseo de la Infanta es ver cómo la ciudad se mezcla con la historia.
Los rieles del tren overhead recuerdan el origen industrial; los bares y terrazas, el pulso creativo de Palermo.
Ideal para una tarde de paseo, una cena al aire libre o una noche de tragos con amigos.
Ubicación: entre Av. del Libertador y Freyre, a metros del Rosedal.
Cómo llegar: Subte D (Plaza Italia), colectivos o caminata desde el Planetario.
Ambiente: bohemio, joven y relajado.
Recomendado: visitar al atardecer, cuando el sol cae sobre los árboles y los trenes dorados cruzan el cielo.
Guía turística del Paseo de la Infanta: dónde comer, tomar algo y salir en Palermo
Debajo de los históricos arcos ferroviarios del Ferrocarril Mitre, el Paseo de la Infanta volvió a transformarse en uno de los polos gastronómicos y nocturnos más interesantes de Palermo. El lugar combina bares, restaurantes, boliches, terrazas y espacios para after office, a pocos metros del Rosedal, el Planetario y los Bosques de Palermo.
Hoy, el paseo funciona como una especie de “microciudad nocturna” donde conviven turistas, corredores de los lagos, parejas, grupos de amigos y público internacional. El gran atractivo sigue siendo el mismo de hace treinta años: comer o tomar algo literalmente debajo de las vías del tren.
Cobra Bar
Uno de los bares más visibles y modernos del paseo. Tiene perfil de bar-boliche, tragos de autor, DJs, música fuerte y una estética nocturna muy ligada al Palermo actual. Suele llenarse los fines de semana y es elegido para cumpleaños, previas y after office.
Ideal para:
- Tragos y cocktails
- Salidas nocturnas
- Música en vivo
- Cumpleaños y grupos
Dirección:
Paseo de la Infanta – Arco 15, Palermo.
Av. del Libertador 3883. (Instagram)
Instagram:
Cobra Bar Instagram
Qué lo distingue:
El contraste entre la arquitectura ferroviaria antigua y la puesta moderna con luces cálidas, barras largas y ambiente joven. De noche, cuando pasa el tren arriba del arco, el lugar tiene una postal muy porteña.
Rheo
Uno de los espacios LGBT friendly más conocidos del circuito Palermo–Costanera. Rheo mezcla fiestas temáticas, DJs, eventos pop y clima relajado. Tiene fuerte presencia en la noche porteña desde hace años y suele convocar público diverso, turístico y joven. (Instagram)
Ideal para:
- Fiesta y baile
- Música pop y electrónica
- Público internacional
- Eventos temáticos
Zona:
Arcos del Paseo de la Infanta, Palermo.
Instagram:
Rheo BA Instagram
Qué lo distingue:
Su perfil inclusivo y el ambiente relajado de Palermo nocturno. En verano suelen hacer eventos open air vinculados al atardecer de los lagos. (Instagram)
Williamsburg
Una de las hamburgueserías más conocidas del circuito gastronómico porteño. El local del Paseo de la Infanta suele tener mucho movimiento por su ubicación estratégica entre turistas y gente que pasea por el Rosedal.
Ideal para:
- Hamburguesas artesanales
- Comida rápida gourmet
- Cena informal
- Turistas
Instagram:
Williamsburg Burger Bar
Qué lo distingue:
La combinación entre estética industrial, comida rápida premium y el movimiento constante del paseo.
Cafeterías y brunch bajo los arcos
Durante la mañana y la tarde, el paseo cambia completamente de personalidad. Donde de noche hay DJs y tragos, durante el día aparecen cafeterías, brunchs y mesas al sol llenas de turistas, ciclistas y gente que sale a caminar por Palermo.
Lo más buscado:
- Café de especialidad
- Brunch
- Pastelería
- Mesas exteriores
Qué lo distingue:
El entorno verde y ferroviario. Pocos lugares de Buenos Aires mezclan tan bien naturaleza, trenes y gastronomía urbana.
Qué servicios tiene hoy el Paseo de la Infanta
Además del circuito gastronómico, el paseo funciona como punto turístico estratégico dentro de Palermo.
Servicios y actividades:
- Bares y coctelería
- Restaurantes
- Hamburgueserías
- Cervecerías artesanales
- DJs y música en vivo
- Fiestas nocturnas
- Cafeterías y brunch
- Espacios al aire libre
- After office
- Circuito turístico
- Paseo peatonal
- Cercanía con parques y lagos
Qué hay cerca para un turista
El Paseo de la Infanta tiene una ubicación privilegiada dentro de Palermo y puede recorrerse caminando.
Muy cerca se encuentran:
- El Rosedal
- Planetario Galileo Galilei
- Lagos de Palermo
- Jardín Japonés
- Hipódromo Argentino
- Campo Argentino de Polo
- Ecoparque
- Plaza Italia
Cómo llegar:
- Subte D: estación Plaza Italia
- Tren Mitre
- Ecobici
- Colectivos por Av. del Libertador y Sarmiento
Mejor horario:
El atardecer. Ahí Palermo se convierte en otra cosa: corredores volviendo de los lagos, turistas sacando fotos, luces encendiéndose debajo de los arcos y los trenes cruzando lentamente sobre la noche porteña.
Palermo eterno
El Paseo de la Infanta es una metáfora del propio Palermo: cambia, se cae, se levanta, se reinventa.
Bajo sus arcos todavía suenan los ecos de las viejas noches noventosas, las sombras de la tragedia y el murmullo de un barrio que, pese a todo, siempre vuelve a encenderse.