Palermo es más que un barrio: es un estado de ánimo. Es brunch de domingo y pic-nic de martes, shopping de media tarde y rosedal al atardecer. Es murales, poetas, lagos, golf, tango, moda, historia viva. En esta nota te llevamos por un recorrido completo —y gratuito— por los íconos turísticos que hacen de Palermo el corazón verde, artístico y vibrante de Buenos Aires.
El Central Park porteño: golf, historia y debate
Entre el Hipódromo, el Lawn Tennis y los bosques del Parque Tres de Febrero se extiende el Campo de Golf Juan B. Segura, una joya verde de 36 hectáreas con 18 hoyos, justo en el corazón del barrio. Creado en 1905 por Ernesto Tornquist bajo el nombre de Golf Club Argentino, es el único campo público en Sudamérica ubicado dentro del radio urbano de una capital. Una rareza, un privilegio, un espacio que muchos comparan con el Central Park de Nueva York por su ubicación y potencial paisajístico.
Ubicado en Av. Ernesto Tornquist 6397, el campo funciona de martes a domingos, de 8 a 14, y tiene tarifas accesibles: unos $270 los fines de semana y $190 los días de semana, sin necesidad de tener hándicap. Además, ofrece programas para niños, jubilados y personas con discapacidad, y funciona como una reserva natural en plena ciudad.
Hoy se encuentra en el centro de un debate: ¿debe seguir siendo exclusivo para golfistas o abrirse al público como parque? El gobierno porteño analiza transformarlo en un parque verde abierto, con locales y servicios, pero sin perder su alma natural. La comunidad golfista defiende su valor deportivo, ecológico y social. ¿Vos qué opinás?
Alto Palermo: historia, diseño y marcas top
A pocas cuadras del golf, el recorrido se vuelve urbano. En la intersección de Santa Fe y Coronel Díaz se alza el icónico Alto Palermo Shopping, inaugurado en 1990 sobre los terrenos de la ex cervecería Palermo (fundada en 1897). Su diseño moderno, su eje vidriado y su ubicación estratégica lo convirtieron en un centro de consumo, encuentro y paseo.
Tiene 190 locales, un patio de comidas para más de 700 personas, 670 cocheras cubiertas y acceso directo desde la estación Bulnes del subte D. Fue reformado integralmente en 2008 y es parte del imaginario colectivo porteño.
Entre las marcas que podés encontrar hoy están:
- Forever 21, Zara, Levi’s, H&M
- Adidas, Nike, Puma
- MAC, Kiehl’s, The Body Shop
- 47 Street, Todomoda, Vitamina, Isadora
- Empresas de telefonía, electrónica, ópticas y perfumerías
Además, el BASE Food Hall ofrece gastronomía gourmet con tragos de autor y una terraza con estilo. Ideal para descansar después de recorrer el barrio.
Rosedal y Paseo de los Poetas: versos entre flores
A pocos pasos del golf se encuentra el Rosedal de Palermo, un jardín romántico con más de 18.000 rosales, lagos y esculturas. Allí se ubica el Paseo de los Poetas, una serie de bustos que homenajean a figuras como Borges, Alfonsina Storni, García Lorca, Dante Alighieri, Shakespeare y Rubén Darío. Un paseo lírico y visual que invita a la reflexión.
Taras Shevchenko, por decisión insólita de la Legislatura, quedó fuera del circuito. Un detalle más que recuerda que incluso la poesía sufre en manos de la burocracia.
Arte urbano y ferias: Palermo Soho y Armenia
Las calles de Palermo Soho son una galería a cielo abierto. Murales de artistas como Martín Ron o Luxor cubren fachadas, persianas y medianeras. En cada esquina hay una sorpresa, un trazo de color, un mensaje escondido.
Muy cerca, en Plaza Serrano (oficialmente Plaza Cortázar) y Plaza Armenia, se congrega la movida joven, las ferias artesanales, los cafés cool y las tiendas de diseño independiente. Caminar por ahí no cuesta un peso, mirar tampoco. Tentarse, bueno… eso depende de vos.
Parques, museos y paseos gratuitos
- Parque Tres de Febrero: ideal para correr, pedalear o simplemente tirarte al pasto a mirar el cielo.
- Jardín Botánico Carlos Thays: entrada libre, más de 7.000 especies vegetales.
- EcoParque: ex Zoológico reconvertido en espacio educativo y ambiental.
- Feria de Plaza Italia: artesanías, antigüedades y souvenirs sin romper el presupuesto.
Conclusión: Palermo, un viaje sin pasaporte
Palermo no necesita visas ni reservas. Basta caminarlo. Con parques monumentales, shopping de alta gama, golf de época, arte urbano y poesía entre rosales, es el barrio que más ofrece sin pedir nada a cambio. Podés descubrirlo sin gastar más que las suelas de tus zapatillas.