Malba
Palermo se vende como barrio de plazas, terrazas y brunchs al sol. Pero cuando llueve, la postal cambia: charcos, paraguas que se dan vuelta y planes que se caen. ¿Qué queda? Algunos refugios techados y un debate que nunca se da: Palermo necesita más espacios culturales para días de lluvia.
Los tres salvavidas grandes
Alto Palermo
Av. Santa Fe 3253
El clásico de clásicos: acceso cubierto desde el subte D, estacionamiento propio y todo bajo techo. Hay cines, librerías, cafeterías y patio de comidas. No falla.
Paseo Alcorta
Jerónimo Salguero 3172
Menos masivo y con más aire que Alto Palermo. Parking cubierto, marcas de diseño, restaurantes y el Cinemark Alcorta para meterse en una película sin pisar la vereda.
MALBA
Av. Figueroa Alcorta 3415
Museo de Arte Latinoamericano. Arte, cine, auditorio y un café interno con ventanales que son un espectáculo cuando llueve. Es uno de los pocos espacios culturales techados de categoría internacional en Palermo.
Teatro y cultura en seco
Acá Palermo tiene una deuda. No hay grandes complejos teatrales como en Corrientes, pero sí algunos espacios chicos y centros culturales que salvan la tarde:
Bares y cafés para mirar llover
Cafés de especialidad
- Full City Coffee House – Thames 1535. Salón cómodo, paredes de ladrillo visto y café colombiano de primera. Ideal para leer mientras la lluvia golpea la puerta de madera.
- Café Registrado – Soler 4202. Moderno, minimalista y con mesas grandes. Perfecto para trabajar o charlar sin apuro.
- Varela Varelita – Raúl Scalabrini Ortiz 2102. Un clásico porteño: barra larga, sillas de madera y ambiente de bar literario. Es uno de los pocos que mantiene el espíritu de café notable en pleno Palermo.
Parrillas y bodegones
- Don Julio – Guatemala 4691. Parrilla histórica con salón amplio y cálido. La lluvia afuera y un bife jugoso adentro: combinación perfecta.
- La Cabrera – José A. Cabrera 5099. Parrilla moderna, techada y con todo pensado para largas sobremesas mientras afuera el agua no para.
Bares tradicionales
- El Preferido de Palermo – Jorge Luis Borges 2108. Un bodegón reciclado, con barra rosa y salón cerrado. Sirve tanto para una picada como para quedarse a tomar vino mientras llueve.
- Bar Olímpico – Humboldt 1550. Abierto desde los años 50. Mesas de madera, pool y clima de bar de barrio de toda la vida.
- Antares – Armenia 1447. Si buscás cerveza artesanal con ambiente cerrado y buena acústica para olvidarte del clima, es la opción.
Un reclamo político: Palermo necesita más cultura techada
La verdad es que el barrio está pensado para el sol.
Faltan:
- Centros culturales municipales amplios y techados.
- Bibliotecas barriales con vida.
- Teatros y salas comunitarias.
Palermo, con todo lo que factura en gastronomía y turismo, tiene apenas un puñado de refugios culturales para días de mal clima. Esto debería estar en la agenda política: no todo es veredas y brunch.
Si nada de eso te cierra: la casa
Cuando los planes se agotan, queda el hogar:
- Maratón de cine o series.
- Cocinar y escuchar la lluvia.
- Música, libros y juegos de mesa.
Palermo mojado
La próxima vez que diluvie, recordá: el barrio tiene sus resguardos, pero todavía está en deuda. Palermo necesita más espacios bajo techo. Mientras tanto, nos refugiamos donde se pueda.