La Argentina se prepara para la mayor movilización religiosa de su historia reciente: más de dos millones de fieles caminarán rumbo a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de la República, en el marco de la 51° Peregrinación Juvenil. Entre estampitas, rosarios y cánticos, late la memoria de un pueblo que, entre crisis económicas y luchas sociales, vuelve a buscar refugio en la Virgen gaucha.
Una caminata de fe en medio de la crisis
El peregrinaje comienza este viernes 3 de octubre en el Santuario de San Cayetano, en Liniers, y culminará el sábado 4 en la Basílica de Luján. Se trata de un recorrido de más de 60 kilómetros que simboliza no sólo la devoción sino también la resistencia de un pueblo golpeado por la realidad: endeudamiento financiero internacional, caída del consumo y del salario, y comedores populares saturados en plena gestión del presidente Javier Milei.
Los sacerdotes de San Cayetano anticiparon a este medio que la concurrencia será histórica. “La necesidad crece y a la par la fe”, señalaron, recordando que cada día el santuario ofrece casi mil raciones de comida a familias sin recursos.
Historia, símbolos y luchas
La Virgen de Luján llegó a la pampa húmeda en 1630 y, desde entonces, se convirtió en signo de identidad y esperanza. Custodiada primero por el esclavo africano conocido como el “Negro Manuel”, su figura se multiplicó en milagros, relatos y gestas patrias. Desde el Cabildo de Luján partieron los gauchos de Pueyrredón a la reconquista contra las invasiones inglesas, y allí mismo se encendió una llama fundante de la argentinidad.
La peregrinación también está ligada a la memoria política y social. En 1975, en medio de la violencia y la dictadura en ciernes, las madres desesperadas comenzaron a reconocerse con pañales en la cabeza, símbolos que luego se transformarían en los célebres pañuelos blancos de las Madres de Plaza de Mayo. Esa huella sigue viva en Luján.
La Virgen y la política
En la actualidad, la Virgen gaucha no queda al margen de la coyuntura. Hace pocos días, su imagen fue llevada frente al domicilio donde permanece detenida Cristina Fernández de Kirchner, en un acto que unió rezo y militancia. Esteban “Gringo” Castro, referente de los movimientos populares, expresó: “Muchos creíamos que la militancia no era creyente, pero vimos un respeto profundo frente a la Virgen”.
La patria del Papa que ya no está
Este año la peregrinación adquiere un tono particular: es la primera desde el fallecimiento de Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco. Los afiches callejeros lo recuerdan en la esquina superior con su rostro, como si siguiera acompañando al pueblo. “Bergoglio se pasaba toda la noche confesando a los peregrinos y luego daba la misa central”, rememoró el intendente de Luján, Leonardo Boto, en el streaming Rezo por Vos.
El lema de la convocatoria lo resume todo: “Madre, danos amor para caminar con esperanza”.
La organización popular
La magnitud del evento demanda una logística monumental. Según Boto, trabajan 400 empleados municipales junto a la asociación civil La Pere, además de sindicatos y agrupaciones políticas que organizan micros, postas sanitarias y apoyo alimentario. La Unión de Empleados Judiciales de la Nación, la Juventud Peronista y agrupaciones barriales ya confirmaron su participación.
“Es el año con mayor demanda de micros de los últimos 20 años”, reconoció Sol Di Próspero, co-conductora de Rezo por Vos y dirigente sindical.
Redención en movimiento
La peregrinación no es sólo caminar: es un acto de redención. Jóvenes de barrios humildes, familias enteras, sindicatos, militantes y parroquias confluyen en la ruta, algunos con música de cumbia y parlantes, otros rezando en silencio el Rosario. La mezcla refleja la identidad argentina: entre fe popular y fiesta comunitaria.
“El camino redime —dijo Boto—. No importa si llegás, importa que saliste con tu pueblo, con fe y en comunidad. La patria no volverá a salir adelante sin recuperar el alma”.
La Virgen, madre del continente
Desde Luján hasta Guadalupe en México, la Virgen ha aparecido entre los últimos: un esclavo, un indígena, unos pescadores. Ese mensaje igualador atraviesa la fe latinoamericana y alimenta la idea de la Patria Grande. “Somos hermanos porque tenemos una madre en común. Un idioma, una historia y una fe compartida”, resumieron en Rezo por Vos.
Epílogo: una patria que camina
La Basílica de Luján espera recibir a los peregrinos con las puertas abiertas hasta la madrugada. Allí, la Virgen gaucha, con el manto bordado con las tres estrellas de los mundiales ganados por la Selección, será testigo de un país herido que, sin embargo, sigue caminando. Porque, como escribió un fiel en una estampita, “la esperanza no se rinde, peregrina”.