El matambre arrollado es uno de esos clásicos que llegan fríos, en rodajas, y desaparecen antes de que alguien pueda preguntar si quedó un poco más. Carne tierna, verduras, huevo duro y condimentos: una receta bien argentina, ideal para una reunión familiar, una picada abundante o para resolver varios almuerzos con algo casero de verdad.
Ingredientes
- 1 matambre de vaca de 1,5 a 2 kilos
- 3 zanahorias
- 4 huevos
- 1 morrón rojo
- 1 puñado de arvejas cocidas, opcional
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco
- Sal y pimienta
- Ají molido y orégano, a gusto
- Mostaza, opcional
- Caldo, verduras y laurel para la cocción
Preparación paso a paso
Primero hay que limpiar el matambre, retirando el exceso de grasa sin sacarle todo: una capa fina ayuda a que conserve sabor y humedad. Colocarlo sobre una tabla con la parte más fibrosa hacia arriba.
Condimentar con sal, pimienta, ajo y perejil picados, ají molido y orégano. Si se quiere, se puede untar una capa fina de mostaza. Distribuir encima las zanahorias cortadas en tiras largas, el morrón en tiras, las arvejas y los huevos duros enteros o cortados a la mitad.
Enrollar el matambre con firmeza, cuidando que el relleno no se escape. Atarlo con hilo de cocina, como si fuera un paquete importante —porque, francamente, lo es— y envolverlo en una tela limpia o film apto para cocción.
Cocinarlo en una olla grande con agua, sal, laurel, cebolla, zanahoria y algunas verduras durante entre dos y dos horas y media, a fuego medio. Debe cocinarse despacio: el apuro arruina hasta la mejor receta.
Una vez listo, retirarlo y dejarlo enfriar con un peso encima para que mantenga su forma. Llevar a la heladera al menos cuatro horas, aunque lo ideal es prepararlo de un día para otro.
Cómo servirlo
Se corta en rodajas finas y se puede acompañar con ensalada rusa, papas, hojas verdes, mayonesa casera o una buena salsa criolla. Frío, rendidor y con gusto a mesa compartida: el matambre arrollado sigue siendo una de las grandes obras públicas de la cocina argentina.