En septiembre de 2013, Marcelo Piégari inauguró en el Museo MALBA un nuevo restaurante que se sumaba a los que ya tenía en Puerto Madero y Recoleta. Se trató de “Marcelo Dolce”, que oficiaría tanto de restó como de confitería (por eso el nombre). Allí, además de ofrecer los mismos platos que se sirven en sus otras sucursales, se agregaba una variedad importante de pizzas, ensaladas, paninis y tramezzinis.
A dos años de su apertura, el reducto de Barrio Parque se convirtió en un verdadero must entre los empresarios, no así en el mundo de la política. Sin embargo, el próximo vicejefe de Gobierno porteño, el senador Diego Santilli, y el diputado nacional, Martín Lousteau, lo eligieron la semana pasada para almorzar. Se apostaron en un recodo buscando pasar inadvertidos. De ahí que el mitin hasta hoy no haya trascendido en los medios. Sin entrar en detalles, un operador de Lousteau reveló que para el economista enrulado se trató de un encuentro por demás fructífero. Desde el PRO, en tanto, prefirieron –por desconocimiento o por cautela– guardar silencio. Lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió y si es que hubo una negociación en marcha.
Hipótesis se barajan muchas, firmes hay sólo dos. O Santilli se reunió a espaldas de Horacio Rodríguez Larreta, o bien se juntó a instancias del actual jefe de ministros porteño para ofrecerle algo en el futuro gobierno. De ser esta última, no pudo haber pasado de una promesa, ya que Larreta puso en stand by -por orden de Mauricio Macri- el armado del gabinete hasta el 25 de octubre, cuando concluya la primera vuelta de la elección presidencial. Ahí, aunque el líder de PRO llegue a ballotage, ya se sabrá si será o no el sucesor de Cristina y por ende, con qué soldados se contará para armar el equipo en la Ciudad.
Paralelamente, cabe destacar que la aparición en escena de Santilli confunde ya que de alguna manera da vuelta el actual tablero. Es que no se condice en lo más mínimo con los movimientos que Larreta ha desplegado hasta ahora, donde sistemáticamente viene dejando afuera del reparto de cargos (se están definiendo puestos clave en el Consejo de la Magistratura y la Auditoría) a su compañero de fórmula.