El reemplazo del puente del Mitre vuelve a poner la mirada sobre un entorno donde conviven Santa Adela, la sede diplomática venezolana, una residencia para mayores y la imponente Torre Dorrego, escenario de El Eternauta. Un recorrido con historia y atractivo turístico que también merece limpieza, mantenimiento y mejores condiciones para caminar.
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En Luis María Campos y Dorrego, las grúas y los camiones alteran por estos días una postal reconocible de Palermo. Trenes Argentinos reemplaza el puente ferroviario ubicado entre las estaciones Tres de Febrero y Ministro Carranza. La intervención mantiene suspendidos los ramales José León Suárez y Bartolomé Mitre entre el viernes 9 y el lunes 12 de octubre inclusive; el ramal Tigre conserva sus frecuencias habituales.
Pero alrededor del operativo hay mucho más que vías y tránsito. Una iglesia de inspiración neocolonial, una torre monumental, edificios institucionales y pequeñas calles permiten leer distintas etapas del barrio. Este rincón merece una recorrida pausada: mirar hacia arriba, detenerse frente a las fachadas y entender cómo se fueron superponiendo la vida religiosa, el ferrocarril, la vivienda y las instituciones.
Santa Adela: una historia familiar convertida en iglesia
La iglesia que se distingue frente al entorno de las obras es la parroquia Santa Adela, en Luis María Campos 195. Su construcción fue impulsada por el cardenal Santiago Luis Copello y financiada por Elisa Udaondo en memoria de su madre, Adela Peña de Udaondo. Esa historia familiar explica la elección del nombre del templo. cienciayfe.com.ar
El arquitecto Carlos Massa estuvo a cargo de la obra, realizada en un terreno que anteriormente había servido como cancha de fútbol y espacio para circos. La bendición del templo tuvo lugar el 23 de noviembre de 1940. Su fachada de tonos claros, los bordes ocres y el campanario expresan el lenguaje neocolonial que caracteriza al edificio
En el interior aparecen detalles que justifican detener la mirada: tres naves, arcadas, vitrales y un camarín dedicado a San Cayetano. La crónica parroquial también conserva la memoria de sus benefactores y sacerdotes. Santa Adela permite descubrir una dimensión de Palermo que suele quedar fuera de los recorridos concentrados en bares, restaurantes y negocios
Una sede diplomática y una residencia para mayores
A pocos pasos, Luis María Campos 170 figura en el directorio de la Cancillería argentina como domicilio de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela. El edificio incorpora una dimensión diplomática al paisaje de una avenida que muchos atraviesan sin reparar en sus instituciones. La referencia corresponde al domicilio registrado y no implica una confirmación de sus actuales condiciones de atención al público.
Muy cerca, en Luis María Campos 180, el listado porteño de establecimientos geriátricos identifica a la Residencia Casa Azul. Su presencia recuerda que este entorno también debe funcionar para personas mayores, familiares, cuidadores y trabajadores. Veredas transitables, accesos despejados y limpieza regular son necesidades concretas para quienes viven o concurren allí.
La Torre Dorrego, el “Rulero de Palermo” de El Eternauta
El edificio mencionado como “El Juglero” es la Torre Dorrego, conocida popularmente como el “Rulero de Palermo”, en avenida Dorrego 2699. Construida entre 1968 y 1972, alcanza unos 102 metros de altura y constituye una de las expresiones más reconocibles de la arquitectura brutalista porteña. Su forma semicircular y su estructura de hormigón a la vista la vuelven inconfundible.
La construcción fue promovida por una cooperativa vinculada a integrantes de las Fuerzas Armadas. Detrás de su apariencia monumental hubo una búsqueda de condiciones equivalentes para las viviendas, incluyendo la distribución de ambientes, las vistas y el ingreso de luz natural. Ese criterio aporta una historia arquitectónica que va bastante más allá de su apodo.
Su aparición en El Eternauta sumó otro motivo para visitarla desde el espacio público. La Buenos Aires Film Commission incluye oficialmente a la Torre Dorrego entre los puntos de la ruta cultural de la serie, junto con otras locaciones cercanas, como el viaducto Carranza y la Escuela León XIII. El barrio cotidiano pasó también a formar parte de una geografía audiovisual que despierta curiosidad entre visitantes y vecinos.
Ravignani y Ancón: mirar también las calles pequeñas
El recorrido merece extenderse hacia Doctor Emilio Ravignani y Ancón. Las calles pequeñas y los encuentros entre avenidas, vías y edificios ayudan a comprender este sector, donde los trayectos peatonales requieren tanta atención como las grandes arterias.
Durante el operativo ferroviario, la Ciudad informó cortes en Luis María Campos entre Santa Fe y Dorrego; Dorrego entre Huergo y Luis María Campos; Ravignani entre Luis María Campos y Santa Fe, y el cruce de Ancón y Ravignani. El cierre anunciado se extiende hasta las 23.59 del lunes 12 de octubre.
El reclamo por limpieza, seguridad y drenaje
El recorrido barrial que motivó esta nota incorpora una crítica directa: el entorno necesita mayor limpieza y mantenimiento. Pablo Ernesto Rubín, editor de Palermonline, señala suciedad persistente, olores a orina y presencia de excrementos en sectores del espacio público. También expresa preocupación por la seguridad nocturna y describe acumulación de agua en una plaza del circuito cuando llueve. Son observaciones y reclamos de esta recorrida, sin una medición independiente de la frecuencia de limpieza, los delitos o las causas del anegamiento.
El planteo merece una respuesta concreta. Limpiar con regularidad, revisar desagües, mantener la iluminación y asegurar recorridos peatonales cómodos resulta especialmente necesario en un entorno que reúne viviendas, una iglesia, instituciones y una residencia para mayores. Si un espacio queda anegado, corresponde evaluar sus pendientes y drenajes antes de atribuir el problema a una causa específica.
Desde Palermo Tour, la valoración del patrimonio incluye el cuidado de la calle. Una iglesia histórica y un edificio elegido para una serie internacional pueden atraer visitantes, pero la experiencia empieza en la vereda. El barrio merece que su riqueza arquitectónica esté acompañada por un espacio público limpio, accesible y bien mantenido.
Epígrafe: Maquinaria y vallado durante el reemplazo del puente ferroviario sobre Luis María Campos. En el entorno se distinguen la parroquia Santa Adela y la Torre Dorrego, dos referencias del paisaje de Palermo.