Mariel Martins no lo podía creer cuando, el 9 de diciembre del año pasado, el Gobierno de la Ciudad le informó que su hija Juana (4) había conseguido una vacante en el Lenguas Vivas, en Juncal y Bulnes. Sabía que era una escuela muy solicitada, tal vez una de las más demandadas de la Capital: por eso, aquel dia y varias veces mas llamo al 147 para confirmar si era cierto, si efectivamente habia tenido tanta suerte. Cada vez la respuesta fue la misma: Juana tenia asegurado su lugar en la sala de 4 del Lenguas Vivas. Mariel decidio de inmediato mudarse a Palermo, para estar mas cerca de la escuela adonde iria su hija. El 15 de enero dejo Villa Crespo y se instalo en su nuevo barrio.
Para ese momento ya eran publicas las fallas que habia tenido el sistema de inscripcion online. El Gobierno porteño reconocio que se registraron al menos 4.000 casos en los que no se respetaron las prioridades fijadas por el reglamento escolar: hubo chicos que terminaron inscriptos en escuelas distintas que sus hermanos, o que sus padres docentes, o en colegios ubicados muy lejos de sus casas. Ademas, el ministerio de Educacion de la Ciudad admitio que por lo menos 7.000 chicos de entre 45 dias y 3 años no tendrían lugar en el sistema educativo.
Corregir los errores que habia cometido el sistema online implico sacarles la vacante a miles de chicos que ya la tenian confirmada. El de Juana, la hija de Mariel, es solo uno de esos miles de casos. El 4 de febrero me llamaron para decirme que no tenia mas la vacante. Realmente siento que me robaron: me dieron algo y despues me lo sacaron. No me interesa la falla del sistema: siento que esto fue una estafa moral. Me generaron una expectativa y despues no me dieron ninguna solucion, relata Mariel a Clarin Educacion. Cuando ella y Juana ya estaban instaladas en Palermo, el sistema les ofrecio una escuela en Villa Crespo, a pocas cuadras de su casa anterior. Mariel presento la certificacion de su nuevo domicilio, al que se mudo como consecuencia de la vacante original en el Lenguas Vivas, pero hasta ahora no recibio respuesta. La semana pasada, Juana tuvo que empezar las clases en Villa Crespo.