Susana Giménez unió una casona francesa con una vivienda moderna; Benjamín Vicuña eligió una residencia europea de cuatro plantas; la familia Macri habitó una obra racionalista de 1.280 metros cuadrados; y varias potencias extranjeras convirtieron antiguos palacios privados en residencias diplomáticas. Quiénes viven —o vivieron— en el barrio más reservado de Buenos Aires y qué clase de casa eligió cada uno.
Barrio Parque tiene una particularidad que alimenta el mito: muestra mucho y revela poco. Desde la vereda se ven mansardas, rejas trabajadas, jardines profundos, fachadas racionalistas y autos que desaparecen detrás de portones. Pero casi nunca se sabe con certeza quién es dueño, quién alquila, quién ya se mudó o qué edificio funciona como residencia oficial de un Estado extranjero.
Por eso, una lista de famosos puede resultar engañosa. No todas las figuras asociadas con Palermo Chico poseen una mansión. Algunas alquilaron durante pocos años; otras viven en grandes departamentos sobre las avenidas que bordean el sector; y los embajadores ocupan residencias pertenecientes a sus países, no propiedades personales.
Esta nota reconstruye únicamente casos documentados públicamente. Para preservar la seguridad y la privacidad, no se consignan domicilios exactos de viviendas privadas. Sí se identifican los palacios diplomáticos y edificios patrimoniales que ya forman parte del inventario público de Buenos Aires.
Guía rápida: quién, qué casa y en qué condición
| Personalidad o institución | Vínculo con el barrio | Tipo de vivienda | Situación documentada |
|---|---|---|---|
| Susana Giménez | Conductora y actriz | Casona francesa unificada con una casa moderna | Histórica residencia porteña de su propiedad |
| Marcela Tinayre | Conductora | Mansión de inspiración francesa y provenzal | Residencia familiar |
| Flavia Palmiero | Actriz y conductora | Casona moderna y minimalista | Residencia de larga data |
| Benjamín Vicuña | Actor | Mansión francesa de cuatro plantas | Vivienda alquilada; seguía presentada como su hogar a comienzos de 2026 |
| Pampita Ardohain | Modelo y conductora | Casona francesa de 760 m² y tres plantas | Antigua residencia alquilada; se mudó en febrero de 2026 |
| Roberto García Moritán | Empresario y exfuncionario porteño | La misma casona alquilada con Pampita | Antigua residencia conyugal |
| Mariano Grondona y Elena Lynch | Periodista y artista | Mansión señorial reciclada | Residencia familiar documentada |
| Mirtha Legrand | Actriz y conductora | Actualmente, un gran piso afrancesado; antes, una casa de tres plantas | El departamento no es una mansión de Barrio Parque; su antigua casa sí quedó en la historia del sector |
| Diego Maradona | Futbolista | Antigua casa de Mirtha, con jardín, pileta y sauna | Inquilino entre 2001 y 2002 |
| Franco y Mauricio Macri | Empresario y expresidente | Casa Salvadori, racionalista, de cuatro plantas | Antigua residencia de la familia Macri |
| Peter Thiel | Empresario tecnológico | Mansión francesa modernizada de unos 1.600 m² | Compra informada en abril de 2026 |
| Eduardo y Elina Costantini | Empresario, coleccionista y modelo | Penthouse de 500 m² en la Torre Grand Bourg | Gran departamento, no casa |
| Estados Unidos | Diplomacia | Palacio Bosch, neoclásico francés | Residencia oficial del embajador |
| Bélgica | Diplomacia | Residencia Tornquist, clasicismo francés | Residencia oficial del embajador |
| Italia | Diplomacia | Palacio Alvear, palacio de inspiración francesa | Residencia oficial del embajador |
| Uruguay | Diplomacia | Residencia Méndes Gonçalves, racionalista | Residencia oficial del embajador |
| Polonia | Diplomacia | Palacio Lanús, eclecticismo francés | Sede diplomática |
Susana Giménez: dos casas convertidas en una sola mansión
La residencia porteña de Susana Giménez es probablemente la casa de celebridad más reconocible de Barrio Parque, aunque su verdadera singularidad no está en el lujo sino en la operación arquitectónica que le dio forma.
La conductora se instaló allí en la década de 1990. Primero compró una casona de estilo francés que entonces tenía aproximadamente 403 metros cuadrados. Hacia fines de esa década adquirió la vivienda contigua: una propiedad de lenguaje más moderno, levantada sobre un terreno de 357 metros cuadrados.
En lugar de conservar dos casas independientes, emprendió una reforma destinada a borrar la unión. Se redistribuyeron cocinas, dormitorios, baños y sectores de servicio; se copiaron molduras, tejas y ventanales de la residencia original, y ambos edificios terminaron leyendo desde afuera como una única gran mansión. La reconstrucción publicada por Infobae permite definirla como una casa híbrida: francesa en su imagen principal, moderna en parte de su estructura y completamente reciclada en su funcionamiento.
El jardín es el corazón afectivo de la propiedad. Susana mostró públicamente sus azaleas y contó que allí descansan los restos de Jazmín, el perro que la acompañó durante diecisiete años. La casa no es solamente una pieza de alto valor inmobiliario: es una biografía construida por ampliaciones.
Marcela Tinayre: un hôtel particulier para reunir a la familia
La casa de Marcela Tinayre se convirtió en uno de los grandes escenarios sociales de Barrio Parque. Allí se celebraron cumpleaños de Mirtha Legrand y encuentros de una familia que forma parte de la historia de la televisión argentina.
Su arquitectura responde a una estética francesa y provenzal, con fachada señorial, líneas clásicas, grandes ventanales y balcones de hierro trabajado. La referencia tipológica es el hôtel particulier: la mansión urbana francesa concebida para separar la representación social de la vida privada.
Sin embargo, la casa no funciona como una escenografía congelada. Los ambientes abiertos y luminosos vinculan el interior con un parque trasero de grandes dimensiones. Sobre uno de sus laterales aparece la pileta, protegida por vegetación densa que actúa como pantalla visual. Esa relación entre arquitectura clásica, jardín y vida familiar fue descripta en una recorrida publicada en 2026.
El tipo de casa elegido dice bastante de su ocupante: formal hacia la calle, expansiva hacia el jardín y preparada para recibir.
Flavia Palmiero: modernidad, tonos neutros y árboles antiguos
Flavia Palmiero representa la cara menos previsible del barrio. Mientras muchas figuras buscaron molduras, mansardas y referencias parisinas, la actriz y conductora eligió una residencia de características modernas y minimalistas.
La casa lleva más de veinticinco años en su vida. Predominan los tonos gris, off white y madera clara; hay mobiliario de líneas simples, superficies despejadas y una decoración que evita la acumulación. La producción de Gente la describió como una excepción moderna dentro del paisaje clásico de Barrio Parque.
Pero su verdadero lujo vuelve a ser el verde: jardín amplio, piscina, vegetación tupida y árboles antiguos. “La luz y la naturaleza están presentes acá”, explicó Palmiero al hablar de la propiedad que habita desde fines de la década de 1990. La Nación documentó esa continuidad.
Es una casona urbana contemporánea, más cercana a la serenidad de una casa de autor que al ceremonial de un palacio.
Benjamín Vicuña: una mansión francesa alquilada y adaptada a cinco hijos
Después de separarse de Eugenia “la China” Suárez, Benjamín Vicuña se instaló en una mansión de estilo francés de aproximadamente 500 metros cuadrados —unos 430 cubiertos— distribuida en cuatro plantas.
La casa posee cinco dormitorios, ocho baños, terraza, jardín, piscina, parrilla y cochera para dos vehículos. La suite principal incluye hogar y balcón aterrazado. El gran comedor, pensado originalmente como espacio formal, fue parcialmente transformado por el actor en sala de estar para sus hijos.
Es un caso revelador porque Vicuña no compró la propiedad: la alquiló. La Nación informó las características del inmueble y las publicaciones de espectáculos continuaban presentándola como su residencia a comienzos de 2026.
Su vivienda pertenece al tipo más buscado por las celebridades con familias numerosas: casa europea reciclada, varios niveles, áreas sociales grandes y expansión exterior privada.
Pampita y Roberto García Moritán: la casona francesa que volvió al mercado
Carolina “Pampita” Ardohain vivió durante años en Barrio Parque y compartió allí una etapa familiar con Roberto García Moritán, empresario, legislador y luego funcionario porteño.
La residencia era alquilada y respondía al diseño francés tradicional. Tenía 760 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, cuatro dormitorios, sala de juegos, jardín, piscina, gimnasio, sauna y bodega subterránea. Su escala permitía combinar la vida de una familia ensamblada con una fuerte exposición pública.
Pero ya no corresponde presentarla como la casa actual de Pampita. Después del robo sufrido en septiembre de 2025, la conductora dejó la propiedad en febrero de 2026. En marzo, la mansión regresó al mercado locativo. Infobae confirmó tanto la mudanza como las características de la casa.
La precisión importa: fue la antigua residencia de Pampita y García Moritán, no su domicilio actual.
Mariano Grondona y Elena Lynch: una casa señorial convertida en galería
El periodista y analista político Mariano Grondona y la artista Elena Lynch poseen una de las residencias familiares de mayor continuidad documentada en el barrio.
Es una mansión señorial de arquitectura clásica, conservada pero sometida a dos grandes remodelaciones: una cuando sus hijos eran pequeños y otra cuando el matrimonio quedó viviendo sin ellos. La casa combina salones tradicionales, arañas, muebles clásicos, biblioteca, jardín y piscina.
El sello distintivo no es la ostentación sino el arte. Lynch convirtió distintos ambientes en espacios de exposición y mantiene allí su atelier. En 2024 volvió a recibir invitados para presentar sus obras; La Nación registró la biblioteca, el taller y los salones intervenidos.
La suya es una casa de representación, pero también una vivienda transformada con el paso de las generaciones.
Mirtha Legrand: el dato que desarma el mito
Mirtha Legrand aparece en casi todas las listas de “vecinos de Barrio Parque”, pero el dato necesita contexto. Desde hace más de tres décadas vive en un amplio departamento de estilo afrancesado, no en una mansión. Su hogar reúne muebles clásicos, platería, biblioteca, obras de arte y grandes ventanales hacia los parques. Una publicación de julio de 2026 volvió a describirlo como un piso tradicional de Palermo.
Sin embargo, Mirtha sí vivió antes en una casa inolvidable del sector: una residencia de tres plantas, gran escalera de madera y jardín lindero con las vías. Allí organizó fiestas y saludaba a los trenes que pasaban. Después la propiedad cambió de dueños y, décadas más tarde, fue alquilada para alojar a Diego Maradona.
La casa que unió a Mirtha Legrand y Diego Maradona
A fines de 2001, Guillermo Coppola buscó para Maradona una vivienda con verde, pileta y tranquilidad. Encontró aquella antigua casa de Mirtha y Daniel Tinayre.
El paso del futbolista fue breve y terminó en desastre. La residencia tenía tres plantas, jardín, piscina, garaje y sauna. El 20 de enero de 2002 sufrió un incendio de enormes proporciones. En aquel momento se habló de un cortocircuito en el sauna; después circularon otras versiones. Lo comprobable es que el fuego destruyó gran parte de la propiedad y derivó en una larga disputa económica.
La reconstrucción de La Nación devolvió un dato extraordinario: una misma casa fue escenario de la sociabilidad elegante de Mirtha y, años después, de uno de los episodios más descontrolados de la vida de Maradona.
La familia Macri y la Casa Salvadori: poder dentro de una obra racionalista
La residencia vinculada con Franco Macri y su familia rompe con el cliché del palacio francés. Se trata de la Casa Salvadori, proyectada por Antonio Ubaldo Vilar hacia 1940 y considerada un exponente del racionalismo porteño.
La vivienda posee alrededor de 1.280 metros cuadrados, cuatro plantas, siete dormitorios, doce baños, dos ascensores, oficinas, salón de reuniones, gimnasio y terrazas. Allí se desarrolló parte de la vida familiar de Mauricio Macri y, con el tiempo, también funcionó como escenario de reuniones empresariales y políticas.
Su arquitectura es sobria, geométrica y moderna. No necesita mansardas para comunicar poder: lo hace mediante la escala, la racionalidad de las circulaciones y la separación precisa entre sectores sociales, privados y de servicio. En 2026 la propiedad volvió a ofrecerse en venta; la ficha histórica y edilicia fue reconstruida por Infobae.
En este caso conviene hablar de antigua residencia de la familia Macri, no de la casa actual del expresidente.
Peter Thiel: una mansión francesa para el nuevo poder tecnológico
En abril de 2026, el empresario estadounidense Peter Thiel —cofundador de PayPal, impulsor de Palantir y figura influyente del universo tecnológico y libertario— compró una de las mayores mansiones de Barrio Parque.
La operación se informó en torno de los 12 millones de dólares. La residencia posee aproximadamente 1.600 metros cuadrados cubiertos, seis dormitorios en suite, escalera de mármol, living, comedor formal, escritorio, cava, sector de platería, terraza y jardín.
Arquitectónicamente es una mansión de raíz francesa academicista con una modernización interior profunda. Conserva una imagen histórica hacia el barrio, mientras incorpora cocina, baños, materiales importados y ambientes sociales de corte minimalista. TN publicó sus características y la actualización realizada por los anteriores propietarios.
La compra introdujo una nueva figura en el mapa de poder del barrio: ya no solamente el empresario industrial argentino, sino el magnate global de la tecnología.
Eduardo y Elina Costantini: vivir en un museo vertical
Eduardo y Elina Costantini también son asociados con Barrio Parque, pero su vivienda no es una casa. Ocupan un penthouse de aproximadamente 500 metros cuadrados en el piso catorce de la Torre Grand Bourg.
El edificio, construido por el propio empresario, reinterpreta el academicismo francés en altura. El último piso posee doble altura, grandes paños vidriados y vistas abiertas. En el interior, la colección de arte latinoamericano transforma la vivienda en una suerte de museo doméstico. La Nación recorrió el departamento y registró obras, esculturas y salones inundados de luz.
Es el equivalente contemporáneo de la mansión urbana: un piso completo con escala palaciega, servicios de torre y jardín común, pero sin la exposición ni el mantenimiento de una casa sobre la calle.
Graciela Alfano, Mauricio D’Alessandro y Horacio Rodríguez Larreta: lo que puede afirmarse y lo que no
Graciela Alfano ha confirmado públicamente su vida en la zona, pero las imágenes difundidas de su hogar corresponden a un departamento con grandes ventanales y balcón, no a una mansión cuya arquitectura pueda identificarse con rigor.
El abogado, figura televisiva y exdiputado Mauricio D’Alessandro también documentó durante años su residencia en Barrio Parque. Sin embargo, no existe información pública suficientemente consistente para clasificar el estilo de su casa. Inventarle una mansión francesa sería confundir fama con arquitectura.
Horacio Rodríguez Larreta, por su parte, alquiló una casa del barrio en 2024 para instalar la oficina de su espacio político Movimiento al Desarrollo. Fue un cuartel de operaciones, no necesariamente su residencia personal. La diferencia parece pequeña, pero periodísticamente es decisiva.
Los diplomáticos: viven en casas que pertenecen a sus Estados
Barrio Parque es también el gran salón diplomático de Buenos Aires. Allí, la categoría “casa del embajador” no describe una propiedad privada: se trata de un edificio oficial que continúa ocupado aunque cambie el representante.
Palacio Bosch: la residencia de Estados Unidos
Construido entre 1912 y 1917 para Ernesto Bosch y Elisa de Alvear, fue proyectado por el arquitecto francés René Sergent. Desde 1929 pertenece al gobierno de Estados Unidos y funciona como residencia oficial de su embajador.
Es un palacio neoclásico francés, concebido como un gran hôtel particulier, con salones ceremoniales, interiores de procedencia francesa y jardines diseñados como parte inseparable de la composición. Presidentes estadounidenses se hospedaron o fueron recibidos allí. La propia Embajada de Estados Unidos continúa utilizando el Palacio Bosch para sus recepciones oficiales.
Residencia Tornquist: Bélgica en una obra de Bustillo
Carlos Alfredo Tornquist encargó la casa en 1928 a Alejandro Bustillo. La obra concluyó en 1930 y la familia la habitó apenas dos años antes de venderla al Estado belga.
Es una de las expresiones más puras del clasicismo francés en Palermo Chico: fachada simétrica, planta baja social, piso de habitaciones privadas y nivel superior originalmente destinado al personal. Hoy continúa como residencia oficial del embajador de Bélgica. Infobae recorrió el edificio y reconstruyó su transferencia al gobierno belga.
Palacio Alvear: la residencia de Italia
Federico de Alvear y Felisa Ortiz Basualdo concibieron esta mansión durante una estadía en París, inspirados en el Hôtel Biron. La familia la disfrutó durante pocos meses antes de venderla al gobierno italiano.
El edificio posee jardín, puertas de hierro forjado, escalera de mármol, salón de música, biblioteca y ambientes decorados con distintos repertorios históricos. Es un palacio historicista de inspiración francesa, aunque su mobiliario y uso protocolar representan a Italia. Fue declarado Monumento Histórico Nacional y funciona como residencia oficial del embajador italiano.
Residencia Méndes Gonçalves: el Uruguay racionalista
La residencia oficial de Uruguay es la excepción moderna dentro del conjunto diplomático. Jorge Kálnay la proyectó en 1937 para el empresario yerbatero Carlos Méndes Gonçalves; el Estado uruguayo la compró en 1948.
Es una vivienda racionalista, de volúmenes definidos y lenguaje moderno, muy distante del ceremonial francés. En 2012 fue reconocida como “Testimonio Vivo de la Memoria Ciudadana” por conservar su uso y sus rasgos originales. La Embajada de Uruguay mantiene publicada su historia oficial.
Palacio Lanús: la casa de la diplomacia polaca
El Palacio Lanús fue construido en 1912 a partir de planos de René Sergent, con dirección de Eduardo María Lanús y Paul Hary. Desde 1958 pertenece a Polonia.
Es un edificio ecléctico de influencia francesa, con tres plantas, columnas corintias, balaustradas de hierro y cubierta de mansarda. Sus interiores conservan mármoles, maderas, biblioteca, comedor y un ascensor original. No es simplemente una vivienda: funciona como sede de representación cultural y diplomática. El gobierno polaco ofrece una historia detallada del palacio.
La arquitectura como retrato del personaje
Las elecciones residenciales no son inocentes.
Susana construyó una casa híbrida, capaz de unir dos épocas detrás de una única fachada. Marcela Tinayre eligió el clasicismo familiar y el jardín preparado para recibir. Flavia Palmiero prefirió el minimalismo y la naturaleza. Benjamín Vicuña adaptó una mansión formal a la vida cotidiana de cinco hijos. La familia Macri habitó una máquina racionalista de gran escala. Peter Thiel compró una envolvente francesa con prestaciones globales. Los Costantini trasladaron la mansión a un piso elevado y la convirtieron en museo.
Los palacios diplomáticos cuentan otra historia. Fueron residencias privadas de la élite argentina que, por ventas, crisis o cambios familiares, terminaron representando a otros países. Las familias se fueron; las casas conservaron el ceremonial.
Barrio Parque, entre la casa real y la casa imaginada
El barrio fue diseñado para producir una ilusión: vivir en el centro de una metrópolis como si se estuviera dentro de un parque privado. Sus calles curvas, su baja altura y su condición de Área de Protección Histórica preservan parte de esa escena. La Nación describió el sector como una zona de oferta inmobiliaria escasa y reglas urbanísticas estrictas.
Pero la fama de sus habitantes suele deformar la información. Se llama “mansión” a cualquier departamento caro; se presenta como propietario a quien alquiló; se mantiene como vecino actual a quien se mudó hace años; y se confunde la residencia de un embajador con un bien personal.
La verdadera historia es mejor que el rumor. En pocas manzanas conviven una casa francesa duplicada, un palacio convertido en embajada, una residencia racionalista uruguaya, el antiguo hogar de una diva incendiado durante el paso de Maradona y una mansión comprada por uno de los hombres más influyentes de Silicon Valley.
¿Qué dice una casa sobre la figura que la habita? ¿El poder contemporáneo todavía necesita molduras francesas o prefiere hormigón, vidrio y tecnología? ¿Y cuántas historias permanecen ocultas detrás de los jardines que Barrio Parque apenas deja entrever?