Por la Redacción de Palermo Tour
La goleada de Argentina sobre Argelia en el debut del Mundial 2026, con un histórico hat-trick de Lionel Messi, volvió a poner sobre la mesa una tradición tan argentina como el asado de domingo: las cábalas futboleras.
Mientras Messi rompía récords en la cancha y encendía la ilusión de millones de hinchas, miles de argentinos seguían al pie de la letra sus rituales de la suerte. Algunos se sentaron en el mismo lugar del living, otros repitieron la misma comida previa al partido y muchos volvieron a usar la camiseta que consideran «ganadora».
Según la Encuesta sobre Viajes Deportivos 2026 realizada por Booking.com, tres de cada diez argentinos utilizan la misma camiseta durante todo un campeonato cuando viajan para acompañar a su equipo. No importa si hace calor, frío o si la prenda ya acumula varios partidos encima: cambiarla podría significar romper el hechizo.
La superstición futbolera va mucho más allá de la ropa. El estudio reveló que un 11% de los argentinos evita ver los partidos con personas consideradas «mufa». Son esos amigos que, según la leyenda popular, aparecen justo cuando el equipo pierde o recibe un gol. Aunque nadie admite ser uno de ellos, todos parecen conocer al menos a uno.
Viajar para alentar, cueste lo que cueste
La pasión argentina por el fútbol no conoce fronteras ni límites presupuestarios. El informe muestra que el 52% de los hinchas está dispuesto a gastar más dinero del previsto para asistir a un partido importante.
Además, un 39% asegura que realizaría múltiples escalas aéreas o terrestres con tal de llegar al estadio donde juega su equipo. Las conexiones eternas, las noches en aeropuertos y los recorridos imposibles forman parte del viaje cuando se trata de ver a la Selección.
La creatividad también aparece a la hora de ahorrar. Un 15% compartiría alojamiento incluso con desconocidos para reducir gastos, mientras que un llamativo 13% reconoció que estaría dispuesto a vender objetos personales para poder asistir a un encuentro deportivo.
El fenómeno Messi
La actuación de Lionel Messi frente a Argelia no hizo más que alimentar la mística mundialista. Cada gol del capitán argentino fue celebrado en bares, plazas, casas y pantallas gigantes de todo el país.
Para muchos hinchas, las cábalas ya demostraron su eficacia. La camiseta que no se lava desde el primer partido, la silla que nadie puede ocupar, el mate preparado siempre de la misma manera o el grupo de WhatsApp donde nadie cambia la foto de perfil parecen haber cumplido su misión.
Porque en Argentina el fútbol no se explica solamente con táctica, estadísticas o sistemas de juego. También se juega en los pequeños rituales cotidianos que acompañan cada Mundial.
Y mientras Messi sigue escribiendo capítulos de una carrera irrepetible, millones de argentinos ya saben que para el próximo partido habrá una regla inquebrantable: no tocar nada de lo que funcionó.
Las cábalas más comunes de los argentinos
- Usar la misma camiseta durante todo el torneo.
- Sentarse siempre en el mismo lugar.
- Ver los partidos con las mismas personas.
- Evitar a los amigos considerados «mufa».
- Comer exactamente lo mismo antes de cada encuentro.
- No cambiar la foto de perfil durante el Mundial.
- Utilizar el mismo vaso, mate o taza durante los partidos.
- Escuchar la misma canción antes de cada presentación de la Selección.
Datos del estudio
- 3 de cada 10 usan la misma camiseta durante todo el campeonato.
- 52% gastaría más dinero del previsto para ver un partido.
- 39% aceptaría conexiones y escalas complejas para llegar al destino.
- 37% reorganizaría su trabajo para viajar.
- 33% resignaría tiempo de estudio.
- 15% compartiría alojamiento con desconocidos.
- 13% vendería objetos personales para asistir a un encuentro.
Con Messi encendido y la Selección arrancando el Mundial con una goleada, las cábalas argentinas tienen más crédito que nunca. Y aunque nadie pueda demostrar científicamente que funcionan, tampoco hay nadie dispuesto a cambiarlas ahora.