En el silencio verde del Jardín Botánico Carlos Thays, hay una figura que parece flotar. Los vecinos la llaman La Primavera, pero los catálogos la registran como Ondina del Plata. A simple vista, es una escultura decorativa. Al detenerse, es otra cosa: un puente entre Europa y la identidad americana, un relato de mármol tallado en el siglo XIX por el escultor argentino Lucio Correa Morales (1852-1923).
Una obra nacida en Florencia
Esta pieza tuvo su origen en Italia, cuando Correa Morales estudiaba en la Real Academia de Bellas Artes de Florencia gracias a una beca otorgada por Sarmiento. Allí, entre modelos clásicos y maestros italianos, creó en yeso una figura femenina etérea, inspirada en las ondinas, ninfas acuáticas de la mitología europea.
Sin embargo, el escultor no quiso limitarse a copiar. La transformó en un homenaje a la mujer americana: fuerte, sensual, y al mismo tiempo delicada. Ese yeso original hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes de Mendoza, como testimonio de los años de formación del artista.
Mármol de Carrara en Palermo
La versión en mármol que vemos hoy en el Botánico es posterior. Fue tallada en mármol de Carrara, material noble por excelencia, con 1,65 metros de altura y montada sobre un basamento circular sencillo, en el centro de la fuente llamada precisamente La Primavera. Desde 1898 ocupa este lugar, en lo que alguna vez fue la Avenida de las Palmeras (actual Sarmiento).
Antes, una réplica de esta misma obra había sido colocada en la quinta de la familia Correa Morales, en Santa Fe y Ayacucho. Aquella desapareció cuando la propiedad fue demolida. Lo que quedó en pie fue la versión pública, la que nos sigue acompañando en Palermo.
¿Qué representa la figura?
La mujer de mármol está de pie, con la pierna derecha adelantada, como si avanzara suavemente. Un velo transparente, tallado con detalle casi imposible, le cubre a medias el cuerpo, dejando entrever el movimiento.
Con la mano izquierda recoge su pelo que el viento parece despeinar, y en su rostro hay una sonrisa calma, lejana. Todo el conjunto habla de un ideal de belleza natural, pero no europeo: una figura del Plata, con gestos propios, plantada en un entorno de vegetación americana.
El padre de la escultura argentina
Lucio Correa Morales es considerado el fundador de la escultura en la Argentina. Fue el autor de obras como Indio Pampa, El Río de la Plata, Falucho, El Gaucho y La Cautiva. Su estilo buscó unir la formación clásica europea con los temas nacionales.
Recorrió el país observando criollos y pueblos originarios, y enseñó a artistas que más tarde serían figuras propias, como Rogelio Yrurtia o Pedro Zonza Briano.
En esta obra temprana se nota su maestría técnica y, a la vez, la búsqueda de una identidad que lo aleje del puro academicismo.
Una pieza con historia y misterio
Los registros son claros: desde 1898, la escultura se encuentra en el Botánico. Antes estuvo unos años en otro punto del parque. Sin embargo, su fecha exacta de inauguración sigue siendo incierta, un enigma más en una obra rodeada de mitos.
Para quienes recorren el Botánico, la Ondina del Plata forma parte de una colección de esculturas que decoran los senderos, junto a nombres como “Los Primeros Fríos”, “La Loba Romana” o el busto de Carlos Thays.
Cómo visitar la fuente La Primavera
La fuente con la escultura se ubica en el centro del Jardín Botánico Carlos Thays, en Palermo. La entrada principal está en Av. Santa Fe 3951, y también se puede ingresar por Av. Las Heras.
Cómo llegar:
- Subte: Línea D, estación Plaza Italia
- Colectivos: 12, 15, 29, 36, 37, 41, 55, 57, 59, 60, 64, 67, 68, 93, 95, 108, 111, 118, 128, 141, 152, 160, 161, 188
La entrada es libre y gratuita.
Un rincón para mirar despacio
En una ciudad que corre, esta fuente invita a bajar el ritmo. No se trata solo de ver una escultura: es sentir cómo un artista del siglo XIX imaginó un símbolo femenino para el Río de la Plata y lo convirtió en mármol.
¿La próxima vez que visites el Jardín Botánico vas a pasar de largo o te vas a detener a mirarla con calma?
Fuente: Palermo Tour Noticias