En Palermo Chico abrió un lugar pensado para esos días en que uno quiere hacer algo distinto y hacerlo bien: una mesa linda, una ambientación sobria, buena comida argentina y el ritual de sentarse sin apuro. La Dolfina Polo Café desembarcó en el Palacio Alcorta, sobre Avenida Figueroa Alcorta 3301, y convierte el universo del polo en una experiencia gastronómica con madera, cuero, piedra, terraza y una impronta clásica que no necesita gritar lujo para que se note.
No es un café de paso ni pretende serlo. Es una salida para compartir en familia, celebrar un cumpleaños, llevar a alguien que merece una atención especial o, sencillamente, para recuperar ese viejo arte de galantear: invitar, elegir una buena mesa, conversar de frente y hacer que la noche tenga un poco más de ceremonia. En tiempos de mensajes fugaces y cenas mirando pantallas, una mesa bien puesta todavía tiene lo suyo.
La propuesta funciona todos los días, de 8 a 24, con capacidad para unos 150 cubiertos. Tiene terraza sobre Figueroa Alcorta, salón principal con barra central y sectores privados o semiprivados para reuniones. El entorno también juega fuerte: está a pasos del MALBA, los parques, las embajadas, los edificios históricos y ese Palermo que conserva una cuota de ciudad distinguida, aunque alrededor cambien modas, nombres y precios a velocidad de montaña rusa.
La carta toma sabores reconocibles de la cocina argentina y los lleva a una versión contemporánea. Hay cuernitos de grasa, galletas marineras, empanadas fritas de carne desmechada, pastel de papa, lomito, milanesas con tres salsas, ojo de bife y opciones más livianas. Para el final aparecen mousse de chocolate, arroz con leche y duraznos en almíbar con helado y dulce de leche: postres de memoria afectiva, de esos que no necesitan explicación.
La cocina fue diseñada por Julieta Caruso y la ejecución está a cargo del chef residente Ramiro Schechtel. Detrás del proyecto está Grupo Abridor, responsable de desarrollos gastronómicos y de hospitalidad en Argentina, Uruguay y España. La marca La Dolfina, históricamente ligada al polo argentino y al lujo deportivo, busca así extender su identidad hacia un formato urbano que ya mira a futuros desembarcos internacionales.
El dato, claro, es que no es una salida económica: los platos principales publicados se ubican aproximadamente entre $29.000 y $65.000, mientras que el ticket promedio diurno ronda los $70.000 por persona. Pero tampoco se trata de fingir que todo tiene que ser accesible para todos, todo el tiempo. Cuando se puede, se puede: se ahorra, se elige la ocasión, se invita a quien vale la pena y se disfruta. Y cuando no se puede, Palermo sigue teniendo mil mesas más sencillas y queribles. La ciudad también es eso: saber cuándo toca un café de barrio y cuándo merece la pena darse un gusto con estribos, terraza y copa en mano.
Datos útiles
- Lugar: La Dolfina Polo Café
- Dirección: Av. Presidente Figueroa Alcorta 3301, Palermo Chico
- Horarios: todos los días, de 8 a 24
- Ideal para: desayuno, merienda, almuerzo, cena, reuniones familiares, celebraciones y una cita especial
- Referencia: cerca del MALBA y del Parque Tres de Febrero