Después de su exitoso paso por el Bafici, donde incluyó una exposición, La ballena va llena, proyecto de dimensión utópica de un colectivo de artistas que cuestionan la producción artística actual, llega desde esta noche al Malba.
Los plásticos Daniel Santoro y Pedro Roth, el cantautor Juan “Tata†Cedrón, el creativo Juan Capurro y el documentalista y productor Marcelo Céspedes, todos del Círculo Social, Artístico y Deportivo Estrella de Oriente, están “de vuelta†y plantean una puesta revolucionaria.
El proyecto lanzado en 2008 tiene como eje la construcción y puesta en funcionamiento de La ballena va llena, Espacio Transicional Migratorio Artístico de Homologación Institucional, un transatlántico con forma de ballena, construido de aluminio con estructura de titanio, destinado a hombres que devienen obras de arte.
El navío está compartimentado en las etapas que los “migrantesâ€, hombres, mujeres o niños de paises miserabilizados, utilizarán como lugar de “iniciaciónâ€, es decir para convertirse en auténticas piezas de artísticas y de esa forma gozar de las mútiples ventajas que, de acuerdo a normas legales que se cumplen al pie de la letra, colocan a las obras de arte en posición privilegiada.
La última etapa de ese “entrenamiento†tiene lugar en una pila bautismal, idéntica al mingitorio de Duchamp, pero gigante. Parece una broma, pero ellos se lo toman muy en serio, tan en serio como las notas que publican en su revista underground Curator, donde apelan a máximas de Leibniz, Deleuze y hasta de Juan Domingo Perón.
La idea, confiesan los cuatro, parece parte de la utopía, pero “cuántas cosas que parecían imposibles se concretaron a lo largo de la historia, y esta puede ser unaâ€, reconoció Santoro en diálogo con Télam.