La fisonomía y los rasgos de carácter de las personas no están relacionados “de ninguna manera entre síâ€, lo que pone en tela de juicio el neodeterminismo genético que provoca hoy discriminación, entre otros actos de injusticia, muchos de ellos con consecuencias irreversibles, afirmó un trabajo científico.
En un trabajo publicado por la revista estadounidense Plos One, un consorcio de investigadores de Argentina, México, Brasil y España refutó una serie de estudios que en los últimos años volvió a intentar vincular ciertos rasgos faciales con comportamientos antiéticos.
“De manera general esas teorias proponen por ejemplo que los hombres con caras mas anchas que altas tienden a ser mas agresivos y tramposos, lo que quedo descartado con nuestra investigacionâ€, dijo a Telam Rolando Gonzalez-Jose coordinador del trabajo e investigador independiente del Centro Nacional Patagonico (CENPAT-Conicet).
Basadas en una “hipotesis adaptacionistaâ€, la serie de nuevos trabajos que rememoran las antiguas teorias impulsadas por el criminalista italiano Cesare Lombroso, “cae en una suerte de determinismo genetico muy peligrosoâ€, sostuvo el cientifico.
Lombroso, que vivio durante el siglo XIX, destino gran parte de su carrera profesional a demostrar la supuesta asociacion entre las caracteristicas fisicas -especialmente la forma del rostro- y determinados comportamientos agresivos.