Incertidumbre: ¿Cómo nos afectan las situaciones inciertas?

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La mente humana necesita darse respuestas o explicaciones frente a los diferentes hechos que suceden en la vida cotidiana porque le brinda al sujeto cierta seguridad para afrontar las diferentes decisiones y acciones resolutivas que tiene que realizar.

La incertidumbre es una sensación que aparece en aquellas situaciones que provocan falta de certeza o seguridad, es decir, cuando no existen reglas claras de juego y la persona no sabe cómo actuar, producto del miedo a lo que pueda llegar a pasar en un futuro inmediato. Dicha situación es percibida por el sujeto como una amenaza o peligro para su integridad, lo cual hace que esté en alerta constante.

¿Qué características tiene la incertidumbre?

– Inseguridad: aparece en aquellas situaciones que generan desconfianza por lo que pueda llegar a ocurrir.

– Dejar de creer: lo que antes se tomaba por cierto o verdad y generaba seguridad, ahora provoca todo lo contrario.

– Inhibición conductual: al no saber qué hacer por el miedo a lo incierto, el sujeto queda paralizado, no puede ejecutar ninguna acción.

La incertidumbre puede manifestarse en aquellos eventos en los que las dudas superan a la seguridad:

– separaciones de parejas conflictivas.

– situaciones laborales inciertas.

– crisis económica de un sujeto, empresa o país.

– catástrofes naturales.

Ésta situación puede generar en el individuo un estado de estrés, producto de las presiones y exigencias del ambiente en donde el organismo deja de adaptarse, pudiendo ocasionar diferentes problemáticas:

– enfermedades psicosomáticas.

– trastornos de ansiedad.

– crisis de pánico.

– fobias.

– trastornos del ánimo.

– otras perturbaciones.

La incertidumbre no afecta a todas las personas por igual porque cada uno interpreta los hechos de la realidad de manera diferente, de acuerdo a su sistema de creencias y pensamientos. Por lo tanto, cuanto más distorsionados e irracionales son los hechos, más perturbación va a provocar en el individuo.

En el ambiente puede influir de manera negativa, cuando se popularizan los comentarios como:

– “la que se viene”.

– “esto no mejora”.

– “a donde vamos a terminar”.

Éstos dichos refuerzan la sensación de incertidumbre que vive el sujeto, lo cual lo hace estar más en alerta frente al “peligro” que se aproxima porque se suma a lo que piensa y siente, lo que dice el entorno: “algo malo va a pasar”.

Sugerencias:

Para que las situaciones de incertidumbre no lleguen a generarnos un estado de perturbación tenemos que:

– estar atentos para no quedar pegados a los pensamientos catastróficos que tanto mal nos hacen.

– evitar la retroalimentación negativa con los pares, es decir, frente a un problema no necesitamos reforzarlo, sino pensar con qué soluciones o salidas contamos.

– pensar en los recursos personales que tenemos, para hacer frente a los hechos que debemos resolver.

– recordar las situaciones difíciles que hemos vivido en el pasado y que logramos superarlas con éxito. Éstos nos va a ayudar a enfrentar los obstáculos presentes.

– actitud desafiante con los pensamientos y emociones “la que se viene”, para poder preguntarnos, ¿qué es lo tan grave que puede ocurrir?, para poder realizar estrategias y acciones resolutivas que nos permitan tener una adaptación activa y saludable al medio.

Para mayor información:

Psicólogo Santiago Gómez

Director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva

(Matrícula: 15.159)

www.decidirvivirmejor.com.ar / info@decidirvivirmejor.com.ar

Tweeter: @PsSantiagogomez / www.facebook.com/ps.santiagogomez