Turismo
Golpe al bolsillo en la Ciudad: la VTV roza los $100.000 y ya acumula un 53% de aumento en 2026
Buenos Aires, Un nuevo sacudón fue aplicado al bolsillo del automovilista porteño. La tarifa de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a subir, esta vez un 28%, y ya se ubica al borde de los $100.000 para autos particulares.
La medida, impulsada por la gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri, representa el segundo incremento en lo que va del año y deja un acumulado que mete presión: 53% en apenas cuatro meses. Traducido a la calle, más que una actualización, suena a ajuste directo.
Desde ahora, realizar la VTV cuesta exactamente $96.968,19 para autos y $36.459,72 para motos. Hasta hace semanas, los valores eran sensiblemente más bajos: $75.756 y $28.484 respectivamente. El salto no es menor, y menos en un contexto donde cada gasto fijo empieza a doler como nunca.
¿Por Que aumentó si no tienen insumos, si tienen todo instalado y un mercado cautivo?
El argumento oficial llega con tono técnico: aumento de costos en la prestación del servicio y una ecuación económico-financiera que —según explican— quedó desfasada. Bajo la normativa vigente, cuando esos costos suben más de un 5%, las empresas concesionarias tienen vía libre para pedir revisión tarifaria. Y la pidieron. Y se la dieron.
Mientras tanto, el precio en la Ciudad quedó prácticamente alineado con el de la provincia de Buenos Aires, donde la verificación para vehículos livianos ya ronda los $97.000. La diferencia, para el ciudadano de a pie, es casi imperceptible… salvo cuando mira la billetera.
Quiénes están obligados a hacer la VTV
En la práctica, todos los autos radicados en CABA deben pasar por la VTV a partir de los 4 años de antigüedad o cuando superan los 64.000 kilómetros. Antes de los 7 años —y si no pasan los 84.000 km—, la revisión dura dos años. Después, se vuelve anual, como un reloj que no perdona.
Quiénes pueden zafar del pago
Hay excepciones, aunque no abundan. La VTV es gratuita para jubilados que cobren hasta dos haberes mínimos, personas con discapacidad (sean o no titulares del vehículo) y ciertos vehículos oficiales o de servicios públicos.
El trasfondo: más que una verificación
La VTV nació como una herramienta clave para garantizar seguridad vial. Nadie discute eso. Pero en la Argentina de hoy, cada trámite obligatorio empieza a jugar en otra liga: la de los costos que se acumulan sin pausa.
Y acá aparece la pregunta incómoda que flota en cada esquina de Palermo, de Colegiales, de toda la Ciudad: ¿hasta dónde aguanta la clase media este ritmo?
Porque una cosa es controlar que el auto frene bien. Otra muy distinta es que el bolsillo no tenga freno.
¿Vos cómo lo ves? ¿La VTV sigue siendo una herramienta de seguridad… o ya empezó a sentirse como otro peaje más en la vida cotidiana?