El cruce arranca con el gesto de Marcos Galperín (emoji de risa) frente al video de una jubilada que decía no poder pagar sus medicamentos. Eso es el hecho comprobable.
A partir de ahí, circuló este argumento:
“El Estado te regaló 247 millones de dólares en 3 años… son $300.000.000.000… eso equivale a más de 750.000 jubilaciones”.
Suena potente, pero hay que desarmarlo.
1. ¿Qué son esos “247 millones de dólares”?
No es un “regalo” directo en efectivo.
Se refiere, en general, a beneficios fiscales (reducciones de impuestos) que recibe Mercado Libre por estar dentro del régimen de promoción de la economía del conocimiento.
O sea:
- Son impuestos que no paga o paga menos
- No es plata que el Estado le transfiere a su cuenta
- Es una política pública (discutible, sí, pero legal)
2. ¿El número en pesos está bien?
Depende del tipo de cambio que uses.
Si tomamos una referencia redondeada:
- 247 millones USD ≈ entre $250.000 y $300.000 millones (según dólar)
Hasta ahí, el orden de magnitud es razonable.
3. ¿Cuánto cobra una jubilación mínima?
El número de $393.000 puede estar cerca del total con bonos incluidos en ciertos momentos, pero:
- La jubilación base suele ser menor
- Hay variaciones según bonos y actualizaciones
O sea: el dato no es falso, pero tampoco es fijo ni universal.
4. La cuenta de “750.000 jubilaciones”
Acá está el problema principal.
Si hacés la cuenta lineal:
- $300.000.000.000 ÷ $393.000 ≈ 763.000 jubilaciones
Matemáticamente da.
Pero conceptualmente es discutible, porque:
- Compara beneficios fiscales empresariales con ingresos previsionales individuales
- Mezcla dos sistemas distintos (política industrial vs. sistema jubilatorio)
Es un recurso retórico, no un dato económico directo.
5. Entonces, ¿qué queda en pie?
Lo que sí es sólido:
- Hubo un gesto de Galperín que generó rechazo
- Existe una brecha enorme entre ingresos altos y jubilaciones
- Hay beneficios fiscales relevantes para grandes empresas tecnológicas
- Los jubilados enfrentan dificultades reales para cubrir gastos básicos
Y lo más importante:
la reacción social no fue por una cuenta matemática… fue por una cuestión de empatía.
Galperín vs. la jubilada
El número impacta, pero no explica todo.
Porque el problema de fondo no es cuánto gana uno u otro, sino algo más incómodo:
qué tipo de sociedad tolera que alguien mayor tenga que elegir entre comer o medicarse.
Y ahí, más allá de balances, Excel y beneficios fiscales, el debate deja de ser técnico… y pasa a ser moral.