Día Nacional del Asado Argentino.
Palermo vuelve a llenarse de brasas y aroma a carne con una nueva edición del Festival Carne!, el encuentro que condensa en dos días toda la pasión argentina por el asado, desde el asador criollo hasta las técnicas más innovadoras.
Un fin de semana con perfume a leña y tradición
El sábado 16 y domingo 17 de agosto, de 12 a 20, el Hipódromo de Palermo (Av. Del Libertador y Dorrego) se convertirá en una gran parrilla a cielo abierto. Con entrada libre y gratuita, el evento invita a recorrer más de 35 puestos que ofrecen desde carnes al asador criollo hasta cortes cocinados en kamados, fogoneros, ahumadores, parrillas tradicionales y jaulas.
Este festival no es solo comida: es un ritual. Entre el humo que se arremolina sobre los puestos y el sonido metálico de las parrillas, el visitante recorre un mapa sensorial que va del crujir del carbón al perfume de las maderas nobles.
Qué se come y cómo se cocina
La propuesta incluye carne vacuna, cerdo, cordero, chorizos, achuras, picadas y cocina al disco, además de postres, helados, vinos y cervezas artesanales. Las porciones rondan entre $7.000 y $20.000, según el corte y la técnica.
En cada stand, la cocina es parte del espectáculo: el maestro parrillero atiende el fuego, los ahumadores largan una nube lenta y aromática, y los discos chisporrotean con guisos camperos.
Puestos y estilos para todos los gustos
El recorrido gastronómico se desplegará en áreas temáticas, para que el visitante pueda elegir su aventura carnívora:
- Asador criollo: cortes enteros cocinados a fuego lento.
- Kamados y ahumadores: cocción controlada y sabores profundos.
- Parrillas tradicionales: el sabor de la esquina porteña elevado a feria.
- Cocina al disco y jaulas: guisos, estofados y cortes menos convencionales.
Una postal de Palermo Capital Gastronómica
Ubicado en un punto neurálgico de la ciudad, el festival combina gastronomía, paseo y encuentro social. Familias, grupos de amigos y turistas encuentran aquí un plan que mezcla lo mejor de la cocina argentina con la energía cultural de Palermo.
Entre bocado y bocado, se podrá disfrutar de música en vivo, espacios de descanso y la posibilidad de charlar con los parrilleros, que comparten secretos de su oficio y recomendaciones de maridaje.