El fiscal federal Federico Delgado alertó sobre la gran cantidad de falsas denuncias de bombas que se registran en distintos colegios de la Capital Federal, y que serían realizadas por los propios alumnos los días de exámenes.
Así lo hizo mediante una nota dirigida a la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, en la cual le pidió que se informe al Ministerio de Educación para que “se valore la implementación de algún tipo de medida que concientice a los alumnos de las consecuencias que trae aparejada la realización de denuncias de este tenorâ€.
En ese sentido, Delgado relató que en el último turno judicial que actuó con la Policía Federal, en la segunda quincena de junio pasado, recibió 20 denuncias “anónimas†de amenazas de bombas, de las cuales al menos cuatro fueron “llamativas†porque lo fueron en el mismo establecimiento, el Colegio Larroque 4.149, en el barrio Floresta.
En el escrito, Delgado explicó que las denuncias de amenazas de bomba se producen siempre en días hábiles y en una misma franja horaria, en horario de clases.
Delgado, más allá de la falsedad de las amenazas, remarcó que el sólo hecho que se hicieran las denuncias implicó un “estado de alerta†que provocó la intervención de la policía y que se hiciera “una amplia revisación del lugar a fines de verificar si efectivamente existía alguna bomba e incluso hasta en algunos casos realizar el desalojo de las institucionesâ€.
“En muchos casos -expuso el fiscal- las autoridades de las escuelas ordenan al personal policial que no desalojen el lugar pues ya saben que las denuncias son efectuadas por los propios alumnos, generalmente en días en los que tienen exámenesâ€, expresó Delgado.
“A partir de esta clase de denuncias -unas 500 por año, calculó Delgado- todo el funcionamiento de la maquinaria estatal se activa, lo que genera un dispendio innecesario de recursos económicos y humanos, y a la par, interrumpe, en algunos casos, las jornadas de aprendizaje de muchas escuelasâ€, se quejó.