Son emprendedores que fallaron y relatan su experiencia en un ciclo de charlas motivacionales. Ese es el espíritu del ciclo FuckUp Nights (algo así como La cagué en inglés).
Concurrido. El primer encuentro se hizo el lunes pasado en un cómodo espacio de Palermo. Más de 200 personas escucharon a los expositores.
Todo parece perfecto: un lugar bellísimo, moderno y bien acondicionado en Palermo Soho, con luces bajas y másica para disfrutar el momento. Un grupo de jóvenes emprendedores, entre los 20 y los 30, vitales y lookeados como en las revistas, para escuchar un nuevo ciclo de conferencias de motivación. Anda bien el Wi-Fi y eso enfoca a casi todos a sus minipantallas. Y hasta la convocatoria es muy buena para un lunes a la noche: más de 200 personas. Pero toda esa perfección se rompe en cuanto empieza el presentador: Si hay un evento que puede fracasar, es éste, dice uno de los organizadores, del centro de emprendedores de la Universidad de San Andrés.
Uno que se gastó la inversión de una multinacional, otro que dejó su vida para ser golfista profesional y no llegó a nada, uno más que fundó su agencia de publicidad después de triunfar en Cannes y terminó en la ruina. Historias de perdedores que lograron salir adelante y aprender de sus errores. Ese es el espíritu del ciclo FuckUp Nights (algo así como La cagué en inglés).
Las charlas tienen una duración de 6 minutos 40 segundos (o 400 segundos) y deben estar acompañadas por 10 fotos, un formato similar al de Pecha Kucha Nights. Fuckup Nights nació en México en 2012 y desde entonces 101 fracasados han contado sus historias ante más de 3.700 asistentes de ciudades como Mumbai, San Sebastián, Medellón y París.