Hasta el 3 de agosto habrá experiencias inmersivas, talleres, y funciones inclusivas y accesibles para todas las edades.
El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires presenta una programación especial en el Planetario Galileo Galilei como parte del Festival de Invierno. Durante estas semanas se ofrecerán espectáculos fulldome, actividades al aire libre, talleres creativos y propuestas accesibles para que chicos, jóvenes y adultos exploren el universo desde diferentes perspectivas.
Entre las novedades de la programación, se destaca Desconexión sublime, un show inmersivo que combinará arte, ciencia y tecnología para reflexionar sobre la sociedad. Otro de los eventos más esperados será el encuentro Agujeros negros y entrelazamiento cuántico junto a un destacado físico, para descubrir los avances de la ciencia desde Einstein hasta la actualidad.
La programación incluye varios espectáculos fulldome que estarán disponibles todos los días. A las 11.30 h se proyectará Veo veo, una propuesta creada para introducir a los más pequeños (recomendada de 3 a 6 años) en la comprensión de conceptos sobre el universo. A las 12.30, 17 y 18 h será el turno de Exoplanetas, una producción internacional apta para todo público para conocer los avances más asombrosos de la astronomía contemporánea. A las 13.30 y 16 h, el público infantil disfrutará del estreno de Top 5: lo mejor del universo, una producción íntegramente realizada por el Planetario y recomendada para chicos de 6 a 10 años. A las 14.30 h estará Vuelta por el universo, que recorre hitos de la exploración espacial, especialmente pensado para público de entre 10 y 14 años. Además de la programación diaria, los viernes, sábados y domingos a las 19 h estará Desconexión sublime, un videoarte fulldome para sumergirse en una experiencia sensorial y reflexiva.
En tanto, el Planetario Accesible tendrá funciones especiales. El sábado 19, miércoles 23, domingo 27 y miércoles 30 habrá versión distendida de Veo veo; y el sábado 19 y domingo 27 a las 12.30 h De la Tierra al universo también tendrá su versión distendida con lengua de señas argentina (LSA) y subtitulada.
La reserva de entradas para todas las propuestas se realiza a través de la web.
El domo no será el único espacio donde disfrutar de los astros en familia. Todos los días a las 11 h Odisea espacial propondrá vivir con gafas de realidad virtual un viaje a Marte.
También habrá actividades sin costo. Los miércoles, sábados y domingos a las 18.30 h se podrán realizar observaciones con telescopios, siempre y cuando el cielo esté despejado. Se llevarán adelante talleres infantiles como papercraft de naves espaciales, murales colaborativos y trivias interactivas en el parque, sin necesidad de reserva.
El Planetario Galileo Galilei: una cápsula del tiempo hacia las estrellas
Ubicado en pleno corazón de los bosques de Palermo, el Planetario Galileo Galilei es uno de los íconos más entrañables de la Ciudad de Buenos Aires. Inaugurado en 1966, este templo del cosmos ha sido la primera ventana al universo para miles de generaciones. Con su cúpula mágica, sus proyecciones astronómicas y ese inconfundible aroma a museo del futuro, sigue siendo —aún hoy— un planazo infalible para grandes y chicos. Porque no importa si tenés cinco años o cincuenta: salir del Planetario es como volver de otro planeta.
El jueves 24 de julio a las 19 h se ofrecerá un encuentro sobre Agujeros negros y entrelazamiento cuántico a cargo de Juan Martín Maldacena. El físico mostrará cómo evolucionó la ciencia a lo largo del tiempo hasta las formas que se utilizan hoy para describir el espacio-tiempo de acuerdo a la teoría de la relatividad general de Einstein. Luego, abordará ideas más actuales sobre la relación entre la geometría y la mecánica cuántica.
“Tenía 8 años y sentí que flotaba. Por primera vez me di cuenta de que existía algo más allá del barrio.”
“Fui con mi viejo, que ya no está. Cada vez que paso por ahí, lo veo a él mirándome con una sonrisa de oreja a oreja.”
“No entendía nada de astronomía, pero salí convencido de que quería estudiar algo con estrellas.”
“Me acuerdo que me mareé del asombro. El cielo era tan real que creí que se me venía encima.”
“Fui con la escuela en los 80. Era como meterse en una nave espacial cuando todavía ni existía internet.”
“La primera vez que llevé a mi hija, lloré. Porque me vi a mí mismo, de chiquito, soñando con Marte.”
“Me acuerdo del silencio. Nadie hablaba. Todos estábamos hipnotizados por ese cielo que nos envolvía.”
“En el techo del planetario entendí que somos chiquitos, pero también parte de algo gigante.”
“Tenía 11. Volví a casa con una obsesión: quería construir un telescopio con tubos de cartón.”
“Era la excursión más esperada del año. Y hoy, 40 años después, sigue siendo el lugar más mágico que conozco.”