Los pequeños coleccionistas fueron los niños mimados del arte
El mercado del arte se centró este año en los pequeños coleccionistas como nunca antes, marcando un fenómeno que creció al ritmo de grandes ferias y espacios independientes que ofertaron obra desde los 500 pesos -Marcos López y Milo Locket integraron esos catálogos- permitiendo invertir a muy bajo costo.
Lo que hace unos años sonaba a desvarío -acceder a obras de arte de calidad por el mismo valor que una cena o una prenda basica de una marca promedio- ocurrió este 2013, con una oferta que fue de los 300 a los 25.000 pesos y cubrió un heterogéneo abanico: desde encuentros alternativos como Arte Espacio San Isidro, a circuitos como Palermo donde se entrevera obra de consagrados y noveles, y ferias internacionales de la talla de arteBA o Buenos Aires Photo.
Estas y otras propuestas multitudinarias -arteBa convocó más de 100.000 visitantes y BA Photo cerca de 22.000- tuvieron segmentos especiales dedicados al “arte accesible†que tocaron su piso con exhibiciones como las del NanoFestival de fotografía, tal vez la disciplina que mejor se acomoda a esta nueva forma de entender el intercambio mercantil en el mundo artístico.
Iniciativas como “Pequeño formato†de la porteña Holbox Photo Gallery, dirigida a los amantes de la imagen y el fetiche con obras de 10 x 15 centímetros que invitaba a iniciarse en el coleccionismo dan cuenta de la progresión de esta tendencia.
Fotos seriadas y firmadas por su autor -Sonia Landau, Jimena Mizrahi y Daniela Davico entre otros-, cinco copias como máximo que el visitante podia llevarse con un certificado de autenticidad. Una modalidad desarrollada al abrigo de una crisis global que replanteó las ideas de coleccionismo e inversión, remarcaron sus promotores.
La media -orientada a captar coleccionistas novatos, aquellos que inician su primera colección, y amateurs, quienes sólo desean una obra original para decorar su casa- busca desmitificar la compra y venta de obras de arte, presentándolas como cualquier otro producto de consumo.
Milo Lockett, probablemente uno de los pioneros en la venta de pequeña obra a gran escala -sus objetos se encuentran en librerias y casas de arte o diseño de cualquier centro urbano del pais- lo resumió asi: “El arte se acerca al publico y deja de ser para una elite en el marco de una tendencia que se esta desplegando por toda Latinoamericaâ€.