En el marco de una nueva edición del programa Contemporáneo dedicado al arte local y regional, el Malba inauguraró el próximo jueves “C 32 Sucursalâ€, una muestra dedicada a La Ene, un proyecto de crítica institucional fundado en 2010.
La Ene es el nombre con el que se conoce al Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo, que dio inicio a su colección en abril de 2012 con la incorporación de la obra Never-Ending tropical fountain del artista puertorriqueño Radamís “Juni†Figueroa: un set de instrucciones para construir una fuente a base de frutas tropicales, ron y una pequña bomba eléctrica.
Esta nueva edición de C-32 se plantea como un traslado temporal de las actividades de La Ene al espacio de Malba a partir de la exhibición de 16 piezas y el archivo de la institución.
Además se llevarán a cabo una serie de talleres, intervenciones y residencias realizadas en conjunto entre ambas instituciones.
La coordinación y curaduría de la muestra están a cargo del equipo compuesto por Gala Berger, Sofía Dourron, Marina Reyes Franco y Santiago Villanueva.
“La colección de La Ene surge como respuesta a las constantes problemáticas que presentan los museos en sus reservas, problemas de almacenamiento y también de conservaciónâ€, explica Marina Reyes Franco, una de las fundadoras y actual directora de La Ene.
Frente a este panorama, el nuevo museo se propuso sortear estos obstáculos y buscar alternativas a las concepciones tradicionales de colección y patrimonio institucional.
El eje rector de la colección es que las obras puedan ser almacenadas en un disco rígido y activadas en cualquier lugar.